He visto familias rotas
amores bizarros
vientres en alquiler
9 minutos, 9 meses
y luego llega la frustración
al notar en los hijos un reflejo de uno mismo
y el mismo inútil destino
una vida sin razón;
si en algún lugar del mundo existe algo de paz
debiera encontrarla
escuchar el llamado
apagar la llama que me quema
las dudas que se quedan
en mi alma congelada.
Dentro de la oscura noche
mis pecados no dejan de atormentar mi corazón
viviendo esta vida de eterno sufrimiento
porque no merezco tu perdón;
resiste prisionera un alma
sumergida en los mares más profundos
siempre cayendo en el abismo
hasta encontrar este infierno
que todos llaman “vida”.
en calles sin salidas
los niños aún conservan su inocencia
intentando derribar una pared
con la fuerza de sus manos,
llevados por la inercia de sus pies
corren sin saber que les espera
la red que atrapará a los valiosos
y desechará a los defectuosos.
Aún no sé si llegaré cuando se apague el sol
mientras puedes esperarme en la cama
pero no tengas expectativas
el mundo me mostró otros caminos
todos peligrosos,
traicioneros,
sólo dame tu refugio
un lugar para dormir
un capullo de gusanos
la savia de tus labios
drenada por mi lengua hasta secarlos
y no tengan nada más por dar
al próximo ingenuo que llegue;
somos el eslabón más débil
intentamos sernos fiel
resistimos a las tentaciones que nos ponen
lo más que podemos
pero al final caemos
en un espiral de quejas y de celos
por no ser lo que quisimos ser
y la verdad que mostramos
no está de acuerdo a nuestros sueños e ilusiones:
“la mujer ideal,
el príncipe azul,
el final feliz de un cuento de hadas”.
Si alguna vez hubo certeza
por las mismas razones
nunca mostramos nuestras verdaderas intenciones
hasta tener entre los dedos la carta ganadora
y mientras la soga va apretando el cuello
me voy sintiendo liberado del dolor
causado y recibido
al final cerré con saldo 0
sepultado bajo el hielo
queriendo entender lo que pasó entre nosotros dos
si fue realidad o fricción
u otro macabro juego
de aquellos que conquistaron el cielo
y se proclamaron “Dios”.
amores bizarros
vientres en alquiler
9 minutos, 9 meses
y luego llega la frustración
al notar en los hijos un reflejo de uno mismo
y el mismo inútil destino
una vida sin razón;
si en algún lugar del mundo existe algo de paz
debiera encontrarla
escuchar el llamado
apagar la llama que me quema
las dudas que se quedan
en mi alma congelada.
Dentro de la oscura noche
mis pecados no dejan de atormentar mi corazón
viviendo esta vida de eterno sufrimiento
porque no merezco tu perdón;
resiste prisionera un alma
sumergida en los mares más profundos
siempre cayendo en el abismo
hasta encontrar este infierno
que todos llaman “vida”.
en calles sin salidas
los niños aún conservan su inocencia
intentando derribar una pared
con la fuerza de sus manos,
llevados por la inercia de sus pies
corren sin saber que les espera
la red que atrapará a los valiosos
y desechará a los defectuosos.
Aún no sé si llegaré cuando se apague el sol
mientras puedes esperarme en la cama
pero no tengas expectativas
el mundo me mostró otros caminos
todos peligrosos,
traicioneros,
sólo dame tu refugio
un lugar para dormir
un capullo de gusanos
la savia de tus labios
drenada por mi lengua hasta secarlos
y no tengan nada más por dar
al próximo ingenuo que llegue;
somos el eslabón más débil
intentamos sernos fiel
resistimos a las tentaciones que nos ponen
lo más que podemos
pero al final caemos
en un espiral de quejas y de celos
por no ser lo que quisimos ser
y la verdad que mostramos
no está de acuerdo a nuestros sueños e ilusiones:
“la mujer ideal,
el príncipe azul,
el final feliz de un cuento de hadas”.
Si alguna vez hubo certeza
por las mismas razones
nunca mostramos nuestras verdaderas intenciones
hasta tener entre los dedos la carta ganadora
y mientras la soga va apretando el cuello
me voy sintiendo liberado del dolor
causado y recibido
al final cerré con saldo 0
sepultado bajo el hielo
queriendo entender lo que pasó entre nosotros dos
si fue realidad o fricción
u otro macabro juego
de aquellos que conquistaron el cielo
y se proclamaron “Dios”.