Encima del campanario
vivían dos cigüeñas,
cada una con su nido.
Una cigüeña puso tres huevos
y la segunda tenia dos huevos.
Las dos cigüeñas, Lola y Juana,
esperaban con impaciencia
y mucha alegría
el nacimiento de sus polluelos.
A los treinta días
empezaron a eclosionar los huevos.
Los de Lola nacieron los tres.
A Juana, los dos huevos
le salieron hueros.
Juana lloraba amargamente;
Lola no sabia que hacer
para consolarla.
Al cabo de tres días
Lola le dijo a Juana:
¿por qué no me ayudas
con los polluelos?
.
Sí, dijo Juana, me encantaría.
Las dos cigüeñas se turnaban
para cuidar a los preciosos polluelos.
Los tres pequeños
quisieron a Lola y a Juana como a sus mamás.
vivían dos cigüeñas,
cada una con su nido.
Una cigüeña puso tres huevos
y la segunda tenia dos huevos.
Las dos cigüeñas, Lola y Juana,
esperaban con impaciencia
y mucha alegría
el nacimiento de sus polluelos.
A los treinta días
empezaron a eclosionar los huevos.
Los de Lola nacieron los tres.
A Juana, los dos huevos
le salieron hueros.
Juana lloraba amargamente;
Lola no sabia que hacer
para consolarla.
Al cabo de tres días
Lola le dijo a Juana:
¿por qué no me ayudas
con los polluelos?
.
Sí, dijo Juana, me encantaría.
Las dos cigüeñas se turnaban
para cuidar a los preciosos polluelos.
Los tres pequeños
quisieron a Lola y a Juana como a sus mamás.