el caminante37
Poeta adicto al portal
Espigado, cimbreante
cálido su cuerpo
su alma de diamante
Su rubor se declara
si en el tacto
la letra equivocada
salta de su piel al calco
O si el apostrofe terco
salta a cada descuido
de uno a otro fragmento
Su sonrisa crispada
bondadoso y atento
confiado en tu mano
lacerante lamento
Pues, sin prisa, con calma
hace de cualquier verso
la rima soñada
del poeta converso.
cálido su cuerpo
su alma de diamante
Su rubor se declara
si en el tacto
la letra equivocada
salta de su piel al calco
O si el apostrofe terco
salta a cada descuido
de uno a otro fragmento
Su sonrisa crispada
bondadoso y atento
confiado en tu mano
lacerante lamento
Pues, sin prisa, con calma
hace de cualquier verso
la rima soñada
del poeta converso.