veronica_neira
Poeta recién llegado
No se si quiero quedarme
dentro de esta historia
de la cual desconozco el final;
arriesgándome a darme de bruces
nuevamente contra el espejo
que creí eras tú.
Cierro los ojos
para sentirte más cerca;
con el miedo presente
a que te desvanezcas
entre la niebla.
Te digo en voz baja
que me esperes,
y repitas las palabras
que sabes me acercan a ti,
pero no las escucho.
Te estiro la mano
con la intención
de sentir tus dedos
tembloroso aún,
no llego a tocarlos.
Trato de que las palabras
salgan al menos en un susurro
de mi boca,
pero no se produce
ningún sonido.
Las lágrimas de sal
recorren tu rostro
en mi cabeza.
Trato de abrazarte
para recordarte que no me he ido,
y no pienso hacerlo.
Doy un paso hacia ti
para sentir tu piel,
no la alcanzo,
doy uno más,
estiro la mano nuevamente,
pero no siento nada.
Abro los ojos
pensando descubrirte
antes de caigas en el abismo.
No te encuentro,
trato de llegar a ti tientas.
Mis palabras
no llega a cortar
mis labios
cuando las pronuncio.
¿Me escuchas aún?
Me descubro sola,
repitiendo tu nombre
en un sonido
que empieza a desaparecer.
¿Me sientes aún?
Te llamo,
te busco,
no escucho tu voz,
no siento tu mano,
Empiezo a entender
que es en mi rostro
por donde resbalan
las lágrimas de sal
que creí pertenecían al tuyo.
dentro de esta historia
de la cual desconozco el final;
arriesgándome a darme de bruces
nuevamente contra el espejo
que creí eras tú.
Cierro los ojos
para sentirte más cerca;
con el miedo presente
a que te desvanezcas
entre la niebla.
Te digo en voz baja
que me esperes,
y repitas las palabras
que sabes me acercan a ti,
pero no las escucho.
Te estiro la mano
con la intención
de sentir tus dedos
tembloroso aún,
no llego a tocarlos.
Trato de que las palabras
salgan al menos en un susurro
de mi boca,
pero no se produce
ningún sonido.
Las lágrimas de sal
recorren tu rostro
en mi cabeza.
Trato de abrazarte
para recordarte que no me he ido,
y no pienso hacerlo.
Doy un paso hacia ti
para sentir tu piel,
no la alcanzo,
doy uno más,
estiro la mano nuevamente,
pero no siento nada.
Abro los ojos
pensando descubrirte
antes de caigas en el abismo.
No te encuentro,
trato de llegar a ti tientas.
Mis palabras
no llega a cortar
mis labios
cuando las pronuncio.
¿Me escuchas aún?
Me descubro sola,
repitiendo tu nombre
en un sonido
que empieza a desaparecer.
¿Me sientes aún?
Te llamo,
te busco,
no escucho tu voz,
no siento tu mano,
Empiezo a entender
que es en mi rostro
por donde resbalan
las lágrimas de sal
que creí pertenecían al tuyo.