Mary Mura
Poeta veterano en el portal
La vaquita regalona
Muy lejos en la pradera se oye fuerte una campana,
que hace sonar la vaquita que su leche regalaba.
Todos salen de su casa para la leche tomar,
agradecido los niños que leche siempre tendrán.
La vaquita se dio cuenta que los niños pasan hambre,
y se dio cuenta que ella su leche desperdiciaba.
Entonces tuvo una idea cuando mamó su ternero,
que después de alimentarlo, podía hacer algo nuevo.
La algarabía crecía entre los niños del valle,
amaban a esa vaquita que el desayuno aportaba.
Esta se sintió feliz al saber lo que pensaban,
esos niños desnutridos a los que ella alimentaba.
Nunca desperdicies lo que te sobra porque siempre hay otra gente que lo puede necesitar
Mary Mura 19/5/2020