Évano
Libre, sin dioses.
La unión de las físicas
Cuando la ciencia se harte
de bajar las escaleras de la materia,
y prosiga su viaje
más allá del átomo,
de protones y neutrones,
de electrones,
bosones...
más allá, en el principio de la masa,
de la materia,
de la creación de lo más diminuto,
encontrará que todo es
pensamiento,
la irrealidad del sueño de lo vivo
materializándose.
Los cuerpos son materia
que a través de la mente,
el pensamiento y los sueños
inconscientes y conscientes,
después de cambiar de
masa a energía
vuelven
a materializarse
en lo más diminuto.
Es la noria de este universo
tejido en el espaciotiempo,
la clave de la gravedad
que explica y une
todo lo desconocido,
y que nos lleva a la primera duda:
el principio de la fe,
de si existe un Dios creador,
o somos nosotros
un Dios dividido tanto
que lo conformamos a Él.
Cuando la ciencia se harte
de bajar las escaleras de la materia,
y prosiga su viaje
más allá del átomo,
de protones y neutrones,
de electrones,
bosones...
más allá, en el principio de la masa,
de la materia,
de la creación de lo más diminuto,
encontrará que todo es
pensamiento,
la irrealidad del sueño de lo vivo
materializándose.
Los cuerpos son materia
que a través de la mente,
el pensamiento y los sueños
inconscientes y conscientes,
después de cambiar de
masa a energía
vuelven
a materializarse
en lo más diminuto.
Es la noria de este universo
tejido en el espaciotiempo,
la clave de la gravedad
que explica y une
todo lo desconocido,
y que nos lleva a la primera duda:
el principio de la fe,
de si existe un Dios creador,
o somos nosotros
un Dios dividido tanto
que lo conformamos a Él.