Al final rompes los muros
de ese callejón,
ese tan oscuro
en el que resonó tu voz.
Diciéndote mil cosas,
impidiéndote avanzar,
cerrándote la entrada
para poderte atrapar.
Cada muro que derrumbas
te derrumba a tí también,
pero deja atrás las culpas,
créeme, te vendrá bien.
A veces, simplemente,
no puedes hacer nada
para evitar caer en una trampa tan humana;
como es tu mente,
que, aunque es fuerte,
a veces se resbala,
y solo tú sabrás
cómo volver a levantarla.
de ese callejón,
ese tan oscuro
en el que resonó tu voz.
Diciéndote mil cosas,
impidiéndote avanzar,
cerrándote la entrada
para poderte atrapar.
Cada muro que derrumbas
te derrumba a tí también,
pero deja atrás las culpas,
créeme, te vendrá bien.
A veces, simplemente,
no puedes hacer nada
para evitar caer en una trampa tan humana;
como es tu mente,
que, aunque es fuerte,
a veces se resbala,
y solo tú sabrás
cómo volver a levantarla.