En la montaña grande
que venos desde casa,
vive una sorgiñe
ya viejecita y buena.
Al lado de la puerta
la abuela deja leche,
y ella se la bebe
dejando una florcita.
Ella cuida el ganado,
a los niños pequeños,
y las casas cercanas
cuando la noche entra.
Esta mañana iremos
a visitar su cueva,
le llevaremos pan
blandito y recién hecho.
A la siguiente noche,
al lado de la leche,
había rosas blancas
y besitos pintados.
que venos desde casa,
vive una sorgiñe
ya viejecita y buena.
Al lado de la puerta
la abuela deja leche,
y ella se la bebe
dejando una florcita.
Ella cuida el ganado,
a los niños pequeños,
y las casas cercanas
cuando la noche entra.
Esta mañana iremos
a visitar su cueva,
le llevaremos pan
blandito y recién hecho.
A la siguiente noche,
al lado de la leche,
había rosas blancas
y besitos pintados.