Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Nos buscamos en el salón,
pero estuvimos perdidos
nos buscamos en los desvanes
y temblamos.
Una estela de demonios incendió
la nube del teatro.
La militancia de los lobos
infectó con su ejército
el cristal roto de la noche.
Hendían las llagas torturadas
con la electricidad y la corriente
se enquistaba en las muelas
casi derretidas de la inocencia.
Nos robaron los hijos
Nos robaron el tiempo
y en esa casa construida
con esperanza
las estancias fueron la aduana
de nuestra huida y ya siempre buscamos
en el escombro la sombra de la democracia
que nos quitaron.
Reservados todos los derechos©
pero estuvimos perdidos
nos buscamos en los desvanes
y temblamos.
Una estela de demonios incendió
la nube del teatro.
La militancia de los lobos
infectó con su ejército
el cristal roto de la noche.
Hendían las llagas torturadas
con la electricidad y la corriente
se enquistaba en las muelas
casi derretidas de la inocencia.
Nos robaron los hijos
Nos robaron el tiempo
y en esa casa construida
con esperanza
las estancias fueron la aduana
de nuestra huida y ya siempre buscamos
en el escombro la sombra de la democracia
que nos quitaron.
Reservados todos los derechos©
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