Marisa
Poeta adicto al portal
LA SOLEDAD DE LA NOCHE
La noche irrumpe con sigilo
sobre estas cuatro paredes de vainilla,
la soledad se derrama
entre los sombríos silencios
que ensordecen con su calma
y entre las sombras
se dibuja tu evaporada silueta.
Ahora no estás,
te has marchado
y en tu noctámbulo paseo
entre virutas de madera
recorres la noche, vigilante,
tan solo cuatro gatos
que anda despiertos
te hacen compañía,
mientras intentas
disipar el sueño que te invade.
Y yo aquí en la soledad
de la noche, voy quemando
las terribles horas,
componiendo versos
cargados de melancolía
para evadirme de esta fría ausencia.
La noche se hizo para dormir,
no para andar en alerta
con los ojos soñolientos
de nave en nave,
persiguiendo las sombras.
Pero lo más desgarrador
es que no hay nada
que se pueda hacer para cambiarlo,
no hay nada, solo resignación,
conformidad y paciencia.
MARISA DEL OLMO
PRIMAVERA 2014
La noche irrumpe con sigilo
sobre estas cuatro paredes de vainilla,
la soledad se derrama
entre los sombríos silencios
que ensordecen con su calma
y entre las sombras
se dibuja tu evaporada silueta.
Ahora no estás,
te has marchado
y en tu noctámbulo paseo
entre virutas de madera
recorres la noche, vigilante,
tan solo cuatro gatos
que anda despiertos
te hacen compañía,
mientras intentas
disipar el sueño que te invade.
Y yo aquí en la soledad
de la noche, voy quemando
las terribles horas,
componiendo versos
cargados de melancolía
para evadirme de esta fría ausencia.
La noche se hizo para dormir,
no para andar en alerta
con los ojos soñolientos
de nave en nave,
persiguiendo las sombras.
Pero lo más desgarrador
es que no hay nada
que se pueda hacer para cambiarlo,
no hay nada, solo resignación,
conformidad y paciencia.
MARISA DEL OLMO
PRIMAVERA 2014