Leonardo Caballero
Poeta recién llegado
La rosa solitaria
Encerrada en un jardín de recuerdos
Yace postrada
Sobre las raíces del tiempo
La rosa solitaria
Cuan amena y agraciada
A la luz del mediodía
Y a la sombra del crepúsculo
Soñadora bajo el manto de la luna
Al amanecer de los sentidos
Derrama una lagrima de rocío
Un rayo vespertino
Una gota de cristal
Perfume escarlata
Sus pétalos emanan
Versos de esperanza aclaman
Al viento, a la brisa reclaman
Solitaria yace en el jardín del olvido
Abandonada
A la eterna indiferencia de cupido
Condenada
Circundante de maleza
Despojada de fuerza y belleza
Derrelicta alteza
Que sus sueños ve morir
Sobre un suelo sin porvenir
Encerrada en un jardín de recuerdos
Yace postrada
Sobre las raíces del tiempo
La rosa solitaria
Cuan amena y agraciada
A la luz del mediodía
Y a la sombra del crepúsculo
Soñadora bajo el manto de la luna
Al amanecer de los sentidos
Derrama una lagrima de rocío
Un rayo vespertino
Una gota de cristal
Perfume escarlata
Sus pétalos emanan
Versos de esperanza aclaman
Al viento, a la brisa reclaman
Solitaria yace en el jardín del olvido
Abandonada
A la eterna indiferencia de cupido
Condenada
Circundante de maleza
Despojada de fuerza y belleza
Derrelicta alteza
Que sus sueños ve morir
Sobre un suelo sin porvenir