Juan Carlos Acosta
Poeta recién llegado
Cuando el ruido se apague
y sus ecos crucen las montañas,
cuando la mano venga a buscarte
para deshacer lo que ha quedado,
el aliento de la brisa luminosa
inundará para siempre las entrañas.
y sus ecos crucen las montañas,
cuando la mano venga a buscarte
para deshacer lo que ha quedado,
el aliento de la brisa luminosa
inundará para siempre las entrañas.