mar29
Poeta recién llegado
Un paso fuera del sendero que transito
y otro dentro para no perder la salida,
maquinaria corporal que sigue al tiempo
pensamientos que lo retan ignorándolo.
Como espinas que se ensartan tras los pasos
yacen cambios inoportunos que acechando
causan despóticos cimbronazos repentinos.
Lo sustancial llega a confundirme
escondiendo la confianza ante mis ojos
que primero me invita plácidamente
para luego marginarme en mi mente.
Momentos que logran encerrarme
despojándome de todo, ya sin lágrimas.
No hay fuerza que lave las heridas.
No hay palabras que llenen las dudas.
No hay expresión en mi rostro atónito.
Sólo mi pie que sigue en el efímero camino
descubre lo perverso del ser humano.
María.M.Martinoli
y otro dentro para no perder la salida,
maquinaria corporal que sigue al tiempo
pensamientos que lo retan ignorándolo.
Como espinas que se ensartan tras los pasos
yacen cambios inoportunos que acechando
causan despóticos cimbronazos repentinos.
Lo sustancial llega a confundirme
escondiendo la confianza ante mis ojos
que primero me invita plácidamente
para luego marginarme en mi mente.
Momentos que logran encerrarme
despojándome de todo, ya sin lágrimas.
No hay fuerza que lave las heridas.
No hay palabras que llenen las dudas.
No hay expresión en mi rostro atónito.
Sólo mi pie que sigue en el efímero camino
descubre lo perverso del ser humano.
María.M.Martinoli
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