• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La Nocturna Visita

Edouard

Poeta adicto al portal
En conjura regicida estaban aquellos innobles señores. Sentados en la penumbra de alguna olvidada por Dios taberna medieval, discutían el modo de asesinar al áureo monarca. En esto, escucharon afuera el relinchar de un caballo, seguido de una voz gutural. A continuación unas pesadas pisadas que se acercaban a la lúgubre puerta de los amotinados. Ésta se abrió. Y apareció ante ellos un cura con una cruz de plata colgada de su pecho. Dijo buenas noches y pidió un alcohólico refrigerio. Los viles concurrentes se acercaron hacia él y le preguntaron que se le perdía en aquel lar. Pero el religioso callaba. Mientras apuraba la bebida para calmar su sed. Entonces, uno, iracundo, le preguntó otra vez por qué había venido a horas tan intempestivas a aquella posada. El religioso se dio la vuelta e inundó con un terror malicioso a aquellos tercos personajes. Cuando de sus ojos brillaba una luminaria satánica mientras afirmaba que el rey había muerto.
 
homo-adictus, qué horas eran aquellas de llegar un enigmático párroco de aldea a una taberna donde unos indeseables caballeros estaban cavilando medios de matar a su señor el monarca. Cuando lo vieron entrar - después de escuchar a las afueras su próxima presencia - quedaron pensativos por un momento. Después le instaban, mientras aquel bebía alcohol, a que le respondiesen el por qué de su llegada en una noche donde los lascivos traidores habían interrumpido por su culpa una aberrante asamblea. Y sin más dilaciones, el cura se giró y, para su horror... como si de un enigmático acto telepático del destino se tratase, les espetó con una colosal mirada infernal y con una voz sentenciosa el deseo oculto que tenían entre manos: la muerte del rey. Atentamente Edouard.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba