Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA NOCHE ES MÍA.
Entre el frío de la noche
y el rechinar de tus dientes.
por tú miedo, por tú inseguridad
salgo a tú encuentro, ya eres mío.
Sabes perfectamente que he partido
que de ti haré un juego entre los dientes,
de mis bestias más crueles
de mis seres más hambrientos.
Te duele más el terror que la dentellada
te asusta más la duda de la forma,
que de que forma te haré sufrir
sin haberte aun tocado,
sin un mordisco siquiera
ya sangras y te cuarteas.
Buscas desesperadamente
y no los encuentras ¿Dónde están?
te preguntas sudoroso y acongojado,
mientras yo me rió y los míos
se ríen después de mí hasta que yo paro.
Incrédulo, que no me das lastima,
los ángeles sólo salen de día,
porque de noche están mis ejércitos
que los devoran en el aire
y esputan sus restos, sus alas, en los
claustros de vuestros monasterios.
Las campanas también son mías, en la noche,
y las sombras y las fuentes y la vida
porque hay dos mundos diferentes,
uno que no me importa, el del día,
y otro que no late, no suspira
el que engulle a los que yo quiero
y hace que mí reino sea de muerte.
Ahora te dejare ver otro amanecer
o no y me arrepentiré
porque tendrás que dormir
y hay me veras si yo quiero,
porque hay tantas noches como días
y perdida en la memoria del tiempo
y con el principio de los tiempos
se hizo la luz en un día
y las tinieblas en una noche.
Porque si ALFA es de tú Díos
misericordioso y omnipotente,
OMEGA es del negro siniestro
t
Entre el frío de la noche
y el rechinar de tus dientes.
por tú miedo, por tú inseguridad
salgo a tú encuentro, ya eres mío.
Sabes perfectamente que he partido
que de ti haré un juego entre los dientes,
de mis bestias más crueles
de mis seres más hambrientos.
Te duele más el terror que la dentellada
te asusta más la duda de la forma,
que de que forma te haré sufrir
sin haberte aun tocado,
sin un mordisco siquiera
ya sangras y te cuarteas.
Buscas desesperadamente
y no los encuentras ¿Dónde están?
te preguntas sudoroso y acongojado,
mientras yo me rió y los míos
se ríen después de mí hasta que yo paro.
Incrédulo, que no me das lastima,
los ángeles sólo salen de día,
porque de noche están mis ejércitos
que los devoran en el aire
y esputan sus restos, sus alas, en los
claustros de vuestros monasterios.
Las campanas también son mías, en la noche,
y las sombras y las fuentes y la vida
porque hay dos mundos diferentes,
uno que no me importa, el del día,
y otro que no late, no suspira
el que engulle a los que yo quiero
y hace que mí reino sea de muerte.
Ahora te dejare ver otro amanecer
o no y me arrepentiré
porque tendrás que dormir
y hay me veras si yo quiero,
porque hay tantas noches como días
y perdida en la memoria del tiempo
y con el principio de los tiempos
se hizo la luz en un día
y las tinieblas en una noche.
Porque si ALFA es de tú Díos
misericordioso y omnipotente,
OMEGA es del negro siniestro
t
ambién omnipotente y cruel.