La no permanencia
Te difuminas,
aunque quieras dejar huella,
aunque talles tu nombre en la piedra del tiempo.
Todo es lúdica fuga,
escape sin refugio,
nada sostiene,
nada permanece.
El pasado, polvo sin fuerza,
ya no empuja,
ya no arropa.
El presente corre como río desbordado
y ni siquiera la memoria puede sujetarlo.
Desde el primer aliento,
la muerte comienza su cosecha,
te acompaña callada,
como sombra fiel.
Al nacer ya estás muriendo,
pero no lo piensas,
lo niegas,
y sueñas con esa promesa:
noventa años de gloria,
un horizonte de calma.
Y cuando se acerca,
no hay gloria,
sólo miedo.
Miras atrás y descubres:
todo fue demasiado breve,
la eternidad era apenas un soplo,
y lo que llamabas vida
fue un rayo fugaz,
un relámpago que no se deja atrapar.
03/09/2025
Dikia©
Te difuminas,
aunque quieras dejar huella,
aunque talles tu nombre en la piedra del tiempo.
Todo es lúdica fuga,
escape sin refugio,
nada sostiene,
nada permanece.
El pasado, polvo sin fuerza,
ya no empuja,
ya no arropa.
El presente corre como río desbordado
y ni siquiera la memoria puede sujetarlo.
Desde el primer aliento,
la muerte comienza su cosecha,
te acompaña callada,
como sombra fiel.
Al nacer ya estás muriendo,
pero no lo piensas,
lo niegas,
y sueñas con esa promesa:
noventa años de gloria,
un horizonte de calma.
Y cuando se acerca,
no hay gloria,
sólo miedo.
Miras atrás y descubres:
todo fue demasiado breve,
la eternidad era apenas un soplo,
y lo que llamabas vida
fue un rayo fugaz,
un relámpago que no se deja atrapar.
03/09/2025
Dikia©