pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Corre la niña
con sus dos soles
resplandecientes
entre carcajadas cargadas
de melodías contagiosas...
Se oye el tintineo
de un cascabel juguetón
se acerca cada vez más
al encuentro de la nena
que con ternura e inocencia
a su gatuna compañera
abraza sin reservas...
Se oyen maullidos
entre risas angelicales,
la gata y la niña
son amigas inseparables
saltan y corretean
hasta agotarse...
Caen rendidas
y totalmente exhaustas
entre almohadones
juegan en sueños,
abrazada la niña a su gata
susurra dormida
un "te quiero muñeca"
y la gata se apega a su regazo
como diciendo
"y yo a ti,
mi dulce niña".
con sus dos soles
resplandecientes
entre carcajadas cargadas
de melodías contagiosas...
Se oye el tintineo
de un cascabel juguetón
se acerca cada vez más
al encuentro de la nena
que con ternura e inocencia
a su gatuna compañera
abraza sin reservas...
Se oyen maullidos
entre risas angelicales,
la gata y la niña
son amigas inseparables
saltan y corretean
hasta agotarse...
Caen rendidas
y totalmente exhaustas
entre almohadones
juegan en sueños,
abrazada la niña a su gata
susurra dormida
un "te quiero muñeca"
y la gata se apega a su regazo
como diciendo
"y yo a ti,
mi dulce niña".
Última edición: