• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La muerte de Afrodita

w0lF

Poeta recién llegado
Hoy he visto a una alegre rosa llorar
y en fantasía su faz vestía de luto,
porque su amor y diosa ha de expirar,
bajar como reina y pararse su culto.

Ya su corona de plata ilumina
por que la gente vea su penuria.
Decían que amaba a un mortal desde niña
y a los veinte le dominaba la lujuria.

La furia de los dioses cae sobre mi piel
y las tormentas son látigos que la hieren.
No grita ni suplica, aguanta esa hiel
porque su corazón y su alma al mortal quieren.

Allí, sentada en el trono excelso,
sigue dominando sus corazones.
Zeus no tendrá ese cuerpo de fuego intenso
y a Thor mandará truenos por traiciones.

Las tres arpías se reúnen en círculo
y buscan el acero de unas tijeras.
Pasado y presente rezan precioso vínculo,
y futuro entiera su alma y belleza enteras.

Mas un muchacho que, de esto,
nunca había escuchado palabra alguna
se atrevió a luchar, de su vida, el resto,
contra Selene, la diosa de la Luna.

Así subió al Olimpo y llamó a sus puertas,
los campos de lágrimas por rosas enfermas,
la ventisca de tormenta, los dioses y las afrentas,
cual dolores de parto grita Afrodita medio muerta.

Recibió en sus manos la diosa en sangre,
sus pupilas extasiadas por el tumulto y el terror,
calmó su tensión imaginando su hambre
y llenó su vacío, en su mirada, sin temor.

Con sutil gracia Afrodita se incorpora
y mira al galán con dulzura indescriptible.
Pero palabra no se oyó en una hora
pues quedó muerta la vía de lo audible.

Y Hades acude al encuentro
y separa a los dos enamorados.
Retando al dios del infierno
el muchacho reclama su amor ganado.

Y Afrodita espasmódica sigue muda y observando
como fatal embrujo del dios del averno.
Un trato propuso al mortal engañando
por su vida dio a Afrodita vivir eterno...

Pasea por los campos Elíseos la dulce Afrodita,
y una rosa negra le regala sus pétalos,
en el templo sus ojos lloran cada día,
con su traje blanco, su mirada, su retrato.

Afrodita.jpg
 
gracias, pero no es por mí por quien muevo mi lápiz ni soy bueno por mis propias fuerzas imaginatorias. yo lo hago por la chica a quien corresponden los poemas. yo, en realidad, no soy ningún poeta sino lo que nace del corazón hablan las palabras que aquí expuestas están. por eso es por lo que escribo.
 
Bello simplemente siempre tiene que haber una razon para mover la pluma mi amigo todos tenemos una. Besos.[center:8cb2ee2d19][/center:8cb2ee2d19]
 
Atrás
Arriba