myriam stella
Poeta fiel al portal
La montaña blanca
cuento narrado segunda parte
Afortunadamente los chicos cayeron sobre la hierba y los golpes no fueron tan graves; la linterna cayo junto a ellos y así pudieron alumbrarse y ver en donde habían caído, se levantaron y observando a su al derredor vieron un camino empedrado, decidieron ir por este lugar; no había opción la barranca estaba muy alta y no podían subir para regresar a casa. caminaban sigilosos – temían ser perseguidos por el “malvado perro” por un corto tiempo siguieron este camino tan extraño en medio de una montaña; se preguntaban – ¿porque había camino en este lugar- a donde conducía y quien lo había hecho? Al final del camino encontraron otra cueva, pero esta no era como la anterior esta estaba cubierta de pintura blanca y tenía varias entradas.
Asombrados observaban el lugar; parecía que alguien hubiera estado allí por algunos objetos que se hallaban en el piso, decidieron quedarse en ese lugar hasta que amaneciera pera regresar; sabían que sus padres estarían preocupados por su tardanza pero estaba dispuestos a recibir el castigo a su tardanza, fueron a examinar las entradas de aquel sitio - asombrados observaron que esa entrada conducía a una habitación debajo de una gran roca- se encontraba una estera sobre el piso y algunas prendas de ropa de hombre unas botellas de vino y cigarrillos, salieron presurosos por temor a que alguien estuviera cerca y los encontrara, sin darse cuenta salieron por la otra parte de la cueva y aún más asombrados vieron a un hombre que dormía encadenado sobre un viejo colchón, a su lado un plato de comida y una jarra con agua. El preso despertó al sentir la luz de la linterna y asustado se incorporó y con vos entrecortada dijo: ¡Por favor no me haga daño, suélteme ya no soporto esta tortura! ¿Quién es usted y porque esta encerrado y encadenado? preguntó carlos.
cuento narrado segunda parte
Afortunadamente los chicos cayeron sobre la hierba y los golpes no fueron tan graves; la linterna cayo junto a ellos y así pudieron alumbrarse y ver en donde habían caído, se levantaron y observando a su al derredor vieron un camino empedrado, decidieron ir por este lugar; no había opción la barranca estaba muy alta y no podían subir para regresar a casa. caminaban sigilosos – temían ser perseguidos por el “malvado perro” por un corto tiempo siguieron este camino tan extraño en medio de una montaña; se preguntaban – ¿porque había camino en este lugar- a donde conducía y quien lo había hecho? Al final del camino encontraron otra cueva, pero esta no era como la anterior esta estaba cubierta de pintura blanca y tenía varias entradas.
Asombrados observaban el lugar; parecía que alguien hubiera estado allí por algunos objetos que se hallaban en el piso, decidieron quedarse en ese lugar hasta que amaneciera pera regresar; sabían que sus padres estarían preocupados por su tardanza pero estaba dispuestos a recibir el castigo a su tardanza, fueron a examinar las entradas de aquel sitio - asombrados observaron que esa entrada conducía a una habitación debajo de una gran roca- se encontraba una estera sobre el piso y algunas prendas de ropa de hombre unas botellas de vino y cigarrillos, salieron presurosos por temor a que alguien estuviera cerca y los encontrara, sin darse cuenta salieron por la otra parte de la cueva y aún más asombrados vieron a un hombre que dormía encadenado sobre un viejo colchón, a su lado un plato de comida y una jarra con agua. El preso despertó al sentir la luz de la linterna y asustado se incorporó y con vos entrecortada dijo: ¡Por favor no me haga daño, suélteme ya no soporto esta tortura! ¿Quién es usted y porque esta encerrado y encadenado? preguntó carlos.