Hoy me ha dado por escribir, ha salido esto y quiero compartirlo. ¿que sería de nosotros sin el arte y la escritura como válvula de expansión? ¿pero que sería de nosotros si lo que sale de nuestro interior no lo compartiésemos nunca?
Deja que te cuente al oído lo que escribo.
Estoy cansado de llorar lágrimas secas,
mas gritar no sirve de nada en el vacío.
La mente vuela si la soledad se acerca.
Vacío mi espíritu de infierno, infierno que quema cada recuerdo,
recuerdo en el que puedo ver tu mirada borrosa ardiendo.
Es agotador tanto pensar que pesa sobre mi cabeza.
Quiero dejar de soñar.
Quiero, darle de baja a mi cerebro,
quiero que mi alma vuelva a volar.
Hace tiempo que mi mente desterró a su sano juicio,
ahora vive en el exilio,
ahora ya solo se abraza al delirio
permanente,
latente a lo largo de toda mi historia,
historia que ya no cabe en mi memoria.
Me hablaba el mismo destino cuando me dijo; que moriría loco.
No es ninguna tragedia.
Prefiero este final, soy el protagonista de una vida completamente cabal
que no superflua y vacía, tan solo existencia.
Es lo que pasa, manejo un código de valores que se aleja de la media.
Me creía fuerte pero soy vulnerable a tu sonrisa mañanera,
hoy necesito ser poeta, aunque lo haga a mi manera.
Para poder expresar todo lo que esta jaula de piel, carne, huesos y venas encierra.
No hay verso sensato o insensato, que sea equiparable a tu belleza.
No existe idioma hablado, escrito no existe para describir ese momento,
esa sensación que me elevó al máximo cielo,
para después caer en picado al infierno.
Esa sensación, que recuerdo, fue un momento eterno, pues paró el tiempo.
Angustia cada vez más, en esta celda no se puede respirar.
Contemplo el mundo moribundo desde mis dos ventanas,
que se empañan con cada bocanada.
Podría intentar salir pero esos barrotes de acero ahogan toda posibilidad de libertad.
Hoy todo a cambiado, hace tiempo que en mi vida ya no construyo,
mas destruyo todo lo que siempre he creído cierto sin piedad.
Aunque la rutina me aceche hay fuera...
un día mas escaparé.
Mi única costumbre es hundirme en el ocaso cada atardecer.
Junto al sol.
La rutina te abraza con la misma fuerza que la muerte.
Si salvarte quieres, tan solo sígueme.
Vente, he diseñado un mundo paralelo donde todo es diferente,
el agua ya no sacia mi sed.
Hoy se abre mi particular válvula de expansión.
He descrito y hago público en estas líneas la sentina de mí ser.
Última edición: