El Arethra
Poeta recién llegado
El asesino entró en la habitación y levantó la escopeta.
Lo oí acercarse y amartillar el arma a mis espaldas.
No me dí vuelta.
Que estás haciendo? Escribí.
Voy a matarte. Dijo.
Eso es absurdo. No podés matarme.
Por que no?
Tus movientos estan cifrados en mis dedos y en estas viejas teclas. Yo soy el narrador y determino la acción. Por eso.
Me divierte que lo digas.
Te divierte porque yo considero que así se le imprime más dramatismo a mi historia.
El asesino disparó y mi cabeza se convirtió en pulpa de tomate.
Luego, con desprecio, empujó mi cuerpo destrozado y se sentó frente a la máquina de escribir.
Este es el papel más imbécil que me han dado en toda mi vida. Escribió.
Lo oí acercarse y amartillar el arma a mis espaldas.
No me dí vuelta.
Que estás haciendo? Escribí.
Voy a matarte. Dijo.
Eso es absurdo. No podés matarme.
Por que no?
Tus movientos estan cifrados en mis dedos y en estas viejas teclas. Yo soy el narrador y determino la acción. Por eso.
Me divierte que lo digas.
Te divierte porque yo considero que así se le imprime más dramatismo a mi historia.
El asesino disparó y mi cabeza se convirtió en pulpa de tomate.
Luego, con desprecio, empujó mi cuerpo destrozado y se sentó frente a la máquina de escribir.
Este es el papel más imbécil que me han dado en toda mi vida. Escribió.