El muchacho entraba
al palacio de cristal.
Ventanales de ojos
y lágrimas de caudal.
Entró por la principal,
tenía la llave real.
No conocía al dueño,
desconocía el final.
Llegó a la sala magna,
la creación del pintor.
Su paciencia se acababa
con el calor del motor.
Una gran maquinaria
podía viajar del revés,
y por toda la galaxia...
una creación de la nuez.
Resolvería los problemas
de la galaxia entera;
solo tenía que viajar
en dimensiones extremas.
Y volvió en el tiempo.
El culpable del problema
era el cíclope Zempo,
y lo apuntó sin dilema.
Al jalar del gatillo
no salió ningún ruido,
tampoco algún casquillo:
solo un agudo chasquido.
Zempo agarró el arma
y preguntó suavemente:
—¿Últimas palabras?
El muchacho reflexionaba:
"Fallé en mi única misión,
soy culpable de la maldición.
Aunque, si no hubiera viajado,
nadie lo habría detenido
y el cíclope habría seguido".
- Poema sobre una paradoja temporal, o existencial...
al palacio de cristal.
Ventanales de ojos
y lágrimas de caudal.
Entró por la principal,
tenía la llave real.
No conocía al dueño,
desconocía el final.
Llegó a la sala magna,
la creación del pintor.
Su paciencia se acababa
con el calor del motor.
Una gran maquinaria
podía viajar del revés,
y por toda la galaxia...
una creación de la nuez.
Resolvería los problemas
de la galaxia entera;
solo tenía que viajar
en dimensiones extremas.
Y volvió en el tiempo.
El culpable del problema
era el cíclope Zempo,
y lo apuntó sin dilema.
Al jalar del gatillo
no salió ningún ruido,
tampoco algún casquillo:
solo un agudo chasquido.
Zempo agarró el arma
y preguntó suavemente:
—¿Últimas palabras?
El muchacho reflexionaba:
"Fallé en mi única misión,
soy culpable de la maldición.
Aunque, si no hubiera viajado,
nadie lo habría detenido
y el cíclope habría seguido".
- Poema sobre una paradoja temporal, o existencial...