Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
El surcar la rígida pronunciación de tu eléctrica mirada,
me guía apartado por orillas desechas de hilo mordisqueado,
hacia unas violentas desdichas que dejan ciego la ya no tan clara disolución,
de la entraña poética.
Vivida de vómitos de luz y del agua transmutada de desobediencia
Esa agua lágrima rubí piñetea en su caída ,buscando juguetes a los que revivir
en desvanes sin alegrías.
La misma gana de curación de los rincones de belleza que la hermandad
lubrica de cariño, todo ese disimulo perdido en cada palazo a la piñata,
de esa enfermedad familiar que guarece reproche sí, reproche no
la insondable dureza de los celos.
Se abre ante mí como una flor regada con vino.
Reservados todos los derechos©
me guía apartado por orillas desechas de hilo mordisqueado,
hacia unas violentas desdichas que dejan ciego la ya no tan clara disolución,
de la entraña poética.
Vivida de vómitos de luz y del agua transmutada de desobediencia
Esa agua lágrima rubí piñetea en su caída ,buscando juguetes a los que revivir
en desvanes sin alegrías.
La misma gana de curación de los rincones de belleza que la hermandad
lubrica de cariño, todo ese disimulo perdido en cada palazo a la piñata,
de esa enfermedad familiar que guarece reproche sí, reproche no
la insondable dureza de los celos.
Se abre ante mí como una flor regada con vino.
Reservados todos los derechos©
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