Mariate
Poeta recién llegado
Estás tan quieto, amor,
mis manos recorren tu rostro
el ángulo de tu nariz
la curva de tus labios,
tus párpados cerrados, aún tibios.
Háblame por favor. Dime cuánto
me amas. Necesito escucharte,
la noche está hermosa
La luna se pierde entre los pinos
te busca, amor. Hay aromas dulces
el viento arrastra las hojas
de los naranjos… puedo olerlos.
Un grillo ensaya su canción nocturna,
despierta, ven conmigo,
deja tu lecho frío. Que el maldito
gusano espere… levántate
cuál Lázaro de su sueño eterno.
Toma mi mano. Ahuyentaré
de tu piel blanca y tersa
los habitantes de la muerte.
bésaré tu boca para darte
mi aliento y detendré tu alma
un instante…para que vuelvas.
Oyes los sonidos … el rocío moja
la hierba y los brotes asoman
a la vida… aún no es hora
los sueños están frescos todavía
y en mi almohada hay un hueco
vacío… ven conmigo, amor.
No quiero estar sola
cuando despunte el día.
.
mis manos recorren tu rostro
el ángulo de tu nariz
la curva de tus labios,
tus párpados cerrados, aún tibios.
Háblame por favor. Dime cuánto
me amas. Necesito escucharte,
la noche está hermosa
La luna se pierde entre los pinos
te busca, amor. Hay aromas dulces
el viento arrastra las hojas
de los naranjos… puedo olerlos.
Un grillo ensaya su canción nocturna,
despierta, ven conmigo,
deja tu lecho frío. Que el maldito
gusano espere… levántate
cuál Lázaro de su sueño eterno.
Toma mi mano. Ahuyentaré
de tu piel blanca y tersa
los habitantes de la muerte.
bésaré tu boca para darte
mi aliento y detendré tu alma
un instante…para que vuelvas.
Oyes los sonidos … el rocío moja
la hierba y los brotes asoman
a la vida… aún no es hora
los sueños están frescos todavía
y en mi almohada hay un hueco
vacío… ven conmigo, amor.
No quiero estar sola
cuando despunte el día.
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