movaxes
Poeta recién llegado
La Iglesia de ceniza
Abrí las puertas de la iglesia y
dejé al viento entrar,
caminé hasta la luz
y casi sin hablar empecé a orar:
"Que venga tu cielo a mi infierno,
que tu infierno sea una piedra en el mar,
he pecado y has pecado tu también
y solo nos queda olvidar.
Yo te perdono por cada espada en mi cuello,
por cada clavo en mis manos,
por cada cuchillo en mis dedos.
Perdoname tú por cada rosa negra,
por cada mirada amarga,
por cada estaca en la espalda.
Si me eres fiel yo te seré fiel,
si me agarras de la mano yo la tomaré,
si piensas en volver yo volveré,
si me gritas en silencio yo entenderé.
Santa conciencia,
oscuridad azul,
perdona mis proezas como yo perdoné tu cruz.
Santa conciencia,
luz apagada de noche,
yo te quise con toda mi alma,
quiereme también reproche."
Abrí las puertas de la iglesia y
dejé al viento entrar,
caminé hasta la luz
y casi sin hablar empecé a orar:
"Que venga tu cielo a mi infierno,
que tu infierno sea una piedra en el mar,
he pecado y has pecado tu también
y solo nos queda olvidar.
Yo te perdono por cada espada en mi cuello,
por cada clavo en mis manos,
por cada cuchillo en mis dedos.
Perdoname tú por cada rosa negra,
por cada mirada amarga,
por cada estaca en la espalda.
Si me eres fiel yo te seré fiel,
si me agarras de la mano yo la tomaré,
si piensas en volver yo volveré,
si me gritas en silencio yo entenderé.
Santa conciencia,
oscuridad azul,
perdona mis proezas como yo perdoné tu cruz.
Santa conciencia,
luz apagada de noche,
yo te quise con toda mi alma,
quiereme también reproche."