Debajo de una piedra,
en medio de la tierra,
escondido de la luz,
vive un gusano azul.
Nació sin poder ver
más que el lodo en sus zapatos,
creyó que ese era su mundo,
y así pasó sus largos ratos.
Como hacen las orugas,
de vez en cuando se movía,
pero en cuanto comenzaba,
se cansaba y se rendía.
Para que voy a esforzarme
si no hay más que tierra y sal
rezongaba sin saber
para que lado cavar
Una vez él se cruzó
con una apurada lombriz,
y aunque ésta era mas ciega,
se la veía muy feliz.
Que sucede que sonríes?
-el gusano preguntó-
andas ciega y sin botines
solo te falta el bastón!
Que no escuchas ese ruido?
-la lombriz le contestó-
es el llamado del agua,
suena como un gran tambor
El gusano nunca vio
ni la lluvia ni los rayos,
ni escuchó nunca otro ruido
que el crujir de sus zapatos.
Y que hablar de ver el cielo,
para él era una piedra,
imposible de correr,
¡si un gusanito pudiera!
¿Que no te enseñaron nada?
Tienes que esforzarte más,
ahora prepara tu pala,
vamos juntos a cavar!
Y fue así que comenzaron,
construyendo un tunelcito,
que se iba acercando
hacia el cielo despacito
¿Y que harás con esa piedra?
-dijo el gusano a la lombriz-
Yo no veo ninguna piedra,
y siempre paso por aquí
Convengamos que soy ciega,
¡pero ten confianza en mi!
Y así se introdujeron
por un pequeño agujerito,
(a veces no hay que correr cosas
sino abrir más los ojitos
)
Estamos cerca! Ya llegamos!
Puedo sentirlo muy dentro!
El ritmo en el suelo mojado
El olor a lluvia en el viento!
El gusanito la veía,
y enseguida comprendió,
¡Como perdí tantos años!
¡hay todo un mundo.. y es mejor!
Y empapados chapotearon,
sobre la mojada tierra,
donde un día nació ciego,
y debajo de una piedra.