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La herida y la paz

Guadalupe Cisneros-Villa

Dallas, Texas y Monterrey NL México
Miembro del equipo
Moderadores


LA HERIDA Y LA PAZ

Se rompe la luz
en la tarde teñida de púrpura.
Las miradas se entierran en el vacío,
junto a las palabras que mueren en el silencio.
Ya no coquetea el sol
en los rincones del alma.

Bajo el desencanto se abre una herida.
Los sueños se doblan y se guardan,
la calma se esconde
dentro de sí misma,
inquieta,
como quien duerme
dentro de una pesadilla.

¿Dónde se encuentra la paz anhelada?
¿Dónde el calor de las albas fijas?
Se ha secado el río de su agua,
y las golondrinas mudas
se entienden hacia mí.
No,
no hay descanso en este laberinto de anhelo,
en el martirio tajante
que deja en la mente
el desorden, el caos
y este infierno.

Resuena el eco entre las piedras,
en el recuerdo de su caricia silvestre.
La voz permanece inmóvil,
solo una vibración temblorosa
que se arrastra por las paredes del cuarto.
He olvidado cómo se llama el consuelo,
como se reconoce una cicatriz en la oscuridad.

No huyo del dolor que lastima,
ni reniego de esta herida abierta.
Aprendo a habitar en el juego de la vida,
a ser ceniza y llamar al viento,
a vivir en los trazos de luz violenta.
_________________
Guadalupe Cisneros Villa
Dallas, Texas
22/5/2025

"La felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad."
— Rayuela
 

LA HERIDA Y LA PAZ

Se rompe la luz
en la tarde teñida de púrpura.
Las miradas se entierran en el vacío,
junto a las palabras que mueren en el silencio.
Ya no coquetea el sol
en los rincones del alma.

Bajo el desencanto se abre una herida.
Los sueños se doblan y se guardan,
la calma se esconde
dentro de sí misma,
inquieta,
como quien duerme
dentro de una pesadilla.

¿Dónde se encuentra la paz anhelada?
¿Dónde el calor de las albas fijas?
Se ha secado el río de su agua,
y las golondrinas mudas
se entienden hacia mí.
No,
no hay descanso en este laberinto de anhelo,
en el martirio tajante
que deja en la mente
el desorden, el caos
y este infierno.

Resuena el eco entre las piedras,
en el recuerdo de su caricia silvestre.
La voz permanece inmóvil,
solo una vibración temblorosa
que se arrastra por las paredes del cuarto.
He olvidado cómo se llama el consuelo,
como se reconoce una cicatriz en la oscuridad.

No huyo del dolor que lastima,
ni reniego de esta herida abierta.
Aprendo a habitar en el juego de la vida,
a ser ceniza y llamar al viento,
a vivir en los trazos de luz violenta.
_________________
Guadalupe Cisneros Villa
Dallas, Texas
22/5/2025

"La felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad."
— Rayuela
Precioso y profundo poema lleno de metáforas potentes y significativas que dotan al versar de una gran belleza. Gracias por compartirlo poeta
 

LA HERIDA Y LA PAZ

Se rompe la luz
en la tarde teñida de púrpura.
Las miradas se entierran en el vacío,
junto a las palabras que mueren en el silencio.
Ya no coquetea el sol
en los rincones del alma.

Bajo el desencanto se abre una herida.
Los sueños se doblan y se guardan,
la calma se esconde
dentro de sí misma,
inquieta,
como quien duerme
dentro de una pesadilla.

¿Dónde se encuentra la paz anhelada?
¿Dónde el calor de las albas fijas?
Se ha secado el río de su agua,
y las golondrinas mudas
se entienden hacia mí.
No,
no hay descanso en este laberinto de anhelo,
en el martirio tajante
que deja en la mente
el desorden, el caos
y este infierno.

Resuena el eco entre las piedras,
en el recuerdo de su caricia silvestre.
La voz permanece inmóvil,
solo una vibración temblorosa
que se arrastra por las paredes del cuarto.
He olvidado cómo se llama el consuelo,
como se reconoce una cicatriz en la oscuridad.

No huyo del dolor que lastima,
ni reniego de esta herida abierta.
Aprendo a habitar en el juego de la vida,
a ser ceniza y llamar al viento,
a vivir en los trazos de luz violenta.
_________________
Guadalupe Cisneros Villa
Dallas, Texas
22/5/2025

"La felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad."
— Rayuela
La búsqueda de paz es inevitable para calmar el alma.
La soledad es pésima compañía.

Saludos
 

LA HERIDA Y LA PAZ

Se rompe la luz
en la tarde teñida de púrpura.
Las miradas se entierran en el vacío,
junto a las palabras que mueren en el silencio.
Ya no coquetea el sol
en los rincones del alma.

Bajo el desencanto se abre una herida.
Los sueños se doblan y se guardan,
la calma se esconde
dentro de sí misma,
inquieta,
como quien duerme
dentro de una pesadilla.

¿Dónde se encuentra la paz anhelada?
¿Dónde el calor de las albas fijas?
Se ha secado el río de su agua,
y las golondrinas mudas
se entienden hacia mí.
No,
no hay descanso en este laberinto de anhelo,
en el martirio tajante
que deja en la mente
el desorden, el caos
y este infierno.

Resuena el eco entre las piedras,
en el recuerdo de su caricia silvestre.
La voz permanece inmóvil,
solo una vibración temblorosa
que se arrastra por las paredes del cuarto.
He olvidado cómo se llama el consuelo,
como se reconoce una cicatriz en la oscuridad.

No huyo del dolor que lastima,
ni reniego de esta herida abierta.
Aprendo a habitar en el juego de la vida,
a ser ceniza y llamar al viento,
a vivir en los trazos de luz violenta.
_________________
Guadalupe Cisneros Villa
Dallas, Texas
22/5/2025

"La felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad."
— Rayuela

Aprender a vivir es también aprender a morir. De a poco, cada día, inevitablemente. "No huyas del dolor que lastima, aprende a ser ceniza, a vivir en los trazos de luz violenta".

Es hermoso y verdadero, Poeta.
 
Precioso y profundo poema lleno de metáforas potentes y significativas que dotan al versar de una gran belleza. Gracias por compartirlo poeta

Querido José,

Gracias por leerme con tanta atención y generosidad.
Tus palabras me abrazan y me animan a seguir escribiendo.
Un placer compartir versos contigo, poeta.

Con cariño,
Guadalupe
 
Querido José,

Gracias por leerme con tanta atención y generosidad.
Tus palabras me abrazan y me animan a seguir escribiendo.
Un placer compartir versos contigo, poeta.

Con cariño,
Guadalupe
Eres una inspiración inagotable, una pluma que vuela levitando ante los segundos y una persona que acaricia el aire
con tal dulzura que hasta la miel quisiera ser pájaro en roce con el aliento que de ti emana. Un abrazo con la pluma del alma
 
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