cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Camino voy y de donde vengo
por esta vida que no perdona
y cual escuela nos reforma
con golpes que no se borran.
Es la eterna aula que nos guía
por un sendero de tropiezos
y cual alta algarabía, dejamos vida
y sucesos.
Ahí queda plasmada la dicha
de una infancia que nos recuerda
cuánta bella alegría, cuánta sonrisa incierta.
La juventud es un tesoro, se va con los años
y los hechos; y entre amores que son inciertos
forman parte de lo nuestro.
Y así, paso a paso, van corriendo
las batallas ya ganadas, más aun las terminadas
nos dejan sin consuelo;
y es un aprender constante
pues en eso se va la vida
cuando crees ya graduarte, viene la parca
y te la quita.
por esta vida que no perdona
y cual escuela nos reforma
con golpes que no se borran.
Es la eterna aula que nos guía
por un sendero de tropiezos
y cual alta algarabía, dejamos vida
y sucesos.
Ahí queda plasmada la dicha
de una infancia que nos recuerda
cuánta bella alegría, cuánta sonrisa incierta.
La juventud es un tesoro, se va con los años
y los hechos; y entre amores que son inciertos
forman parte de lo nuestro.
Y así, paso a paso, van corriendo
las batallas ya ganadas, más aun las terminadas
nos dejan sin consuelo;
y es un aprender constante
pues en eso se va la vida
cuando crees ya graduarte, viene la parca
y te la quita.
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