Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Gloria
No busques la gloria,
ni tan siquiera el perdón,
no quieras
que la lluvia se lleve,
lo que nunca, pude retener yo;
No busques la gloria,
que el cielo se deforma
con el éxtasis de la ambición,
busca el curso de la vida
que del resto, me encargo yo;
No busques la gloria,
que el camino es largo
y pequeña la ambición,
busca
en los escondrijos
de las cuevas desiertas,
el aire
por donde circulan los suspiros,
de las hojas muertas.
Autor: Ángel San Isidro
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