Alquimista del amor
Poeta recién llegado
La fuerza de las palabras
Hoy mi corazón escupe las palabras de la realidad, la verdad se encuentra en mi pensamiento saturándolo de un frío de invierno, las mentiras sólo calman levemente este sufrimiento. Las lágrimas corren por mis mejillas, la tormenta se avecina y los hombres alucinan. Por tu belleza he escrito mis mejores poemas, por tus caprichos me he envuelto en los peores dilemas, comprendiendo que la vida es más que un teorema y que la razón es más que un poder que se le otorga al hombre en el amanecer. Te pregunto ahora en el atardecer de mis días ¿Qué quieres de mí? Si la respuesta no me convence sólo me quedará verte para comprender que tengo suerte al amarte, saboreando algo más que una simple victoria, saboreando un principio a la felicidad que me controla, me domina y me consuela en la más tenues de las ilusiones, escribiendo sin motivo y sin razones. Con un lápiz y papel tallo el comienzo para llegar a tu piel y, si me dejas avanzar un poco más, probaré tus labios de azúcar demostrándote que mi seguridad es mucha y que te conquistare así sea dura la lucha.
Hoy mi corazón escupe las palabras de la realidad, la verdad se encuentra en mi pensamiento saturándolo de un frío de invierno, las mentiras sólo calman levemente este sufrimiento. Las lágrimas corren por mis mejillas, la tormenta se avecina y los hombres alucinan. Por tu belleza he escrito mis mejores poemas, por tus caprichos me he envuelto en los peores dilemas, comprendiendo que la vida es más que un teorema y que la razón es más que un poder que se le otorga al hombre en el amanecer. Te pregunto ahora en el atardecer de mis días ¿Qué quieres de mí? Si la respuesta no me convence sólo me quedará verte para comprender que tengo suerte al amarte, saboreando algo más que una simple victoria, saboreando un principio a la felicidad que me controla, me domina y me consuela en la más tenues de las ilusiones, escribiendo sin motivo y sin razones. Con un lápiz y papel tallo el comienzo para llegar a tu piel y, si me dejas avanzar un poco más, probaré tus labios de azúcar demostrándote que mi seguridad es mucha y que te conquistare así sea dura la lucha.