Isabel Miranda de Robles
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA FANTASIA
La fantasía es un doble fondo en el ser humano, es un escondite, que muchos se van sin descubrir, un arma poderosa y simple, que puede exterminar fácilmente inseguridades o miedos que se padecen cuando la realidad se nos viene encima.
Quienes no saben de la fantasía, para sembrar flores dependen de una estación, no llevan el sol en sus bolsillos, ni en días de tormenta distienden un arco iris desde el corazón hasta el plan que la lluvia arruino.
La fantasía es como la suerte, como la fe: solo la gozan los que la creen. La distinguen fácil aquellos que aun en la adversidad le presienten un lado bueno a las cosas.
La fantasía es la luz que brilla al final del oscuro túnel del no hay nada que hacer. Siempre hay algo que hacer, eso lo saben los optimistas, los que no desmayaron ante lo que no salio bien: era solo un ensayo y vuelven a empezar y vuelven a creer.
¿Quién dijo que hay que despegar los pies de la tierra para volar? Ni siquiera hay que cerrar los ojos, si hay vida interior, puedes ir a cualquier parte, la fantasía es una bendición. Búscale un camino a la imaginación, dale corriente a tus sueños, hay tanto tiempo vacío que podemos aprovechar para sintonizarnos con nosotros mismos. Figúrate siempre triunfador, siempre sonriente, practica contigo a desearte lo mejor, deja que se cuele alguna mariposa en tus pensamientos y juega con ella, permite que te haga cosquillas y sonríe, y cuando alguien te pregunte que por que sonríes, guarda el secreto: hay peores secretos que ese, ¿no crees?
No te dejes arrancar las alas, ni por ti ni por nadie, a cualquiera le hace falta una ilusión, pariente muy cercana de la fantasía; igual si eres hombre, si eres niño, debes disponer de un rincón donde te guardes de la realidad. ¿Acaso no buscamos la sombra cuando el sol es inclemente o el agua cuando la sed nos mata? Por que no recostarnos en la almohada de la fantasía cuando la razón se nos cansa? Hasta la inteligencia se vuelve nada si no duermes bien, igual el alma: si no la consientes, si no la mimas, de donde va ha surgir la paz que necesitas?
Déjate sorprender alguna vez, no le busques a todo una explicación, la fantasía es la magia de la vida: si te explican el truco, te dejan pobre y sin emoción.
La fantasía es como el amor: se ve por encima aunque la trates de esconder, porque los seres que la gozan, ríen, cantan, son libres, siempre te hablan de cosas hermosas, porque llevan puesta una estrella en su interior. Es un regalo de Dios, es una fe ciega en que todo saldrá bien, es la certeza de que hay alguien invencible y bueno a nuestro lado, que unido a nuestro mejor esfuerzo, nos llevara a un digno lugar, aunque no siempre será el primero.
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
La fantasía es un doble fondo en el ser humano, es un escondite, que muchos se van sin descubrir, un arma poderosa y simple, que puede exterminar fácilmente inseguridades o miedos que se padecen cuando la realidad se nos viene encima.
Quienes no saben de la fantasía, para sembrar flores dependen de una estación, no llevan el sol en sus bolsillos, ni en días de tormenta distienden un arco iris desde el corazón hasta el plan que la lluvia arruino.
La fantasía es como la suerte, como la fe: solo la gozan los que la creen. La distinguen fácil aquellos que aun en la adversidad le presienten un lado bueno a las cosas.
La fantasía es la luz que brilla al final del oscuro túnel del no hay nada que hacer. Siempre hay algo que hacer, eso lo saben los optimistas, los que no desmayaron ante lo que no salio bien: era solo un ensayo y vuelven a empezar y vuelven a creer.
¿Quién dijo que hay que despegar los pies de la tierra para volar? Ni siquiera hay que cerrar los ojos, si hay vida interior, puedes ir a cualquier parte, la fantasía es una bendición. Búscale un camino a la imaginación, dale corriente a tus sueños, hay tanto tiempo vacío que podemos aprovechar para sintonizarnos con nosotros mismos. Figúrate siempre triunfador, siempre sonriente, practica contigo a desearte lo mejor, deja que se cuele alguna mariposa en tus pensamientos y juega con ella, permite que te haga cosquillas y sonríe, y cuando alguien te pregunte que por que sonríes, guarda el secreto: hay peores secretos que ese, ¿no crees?
No te dejes arrancar las alas, ni por ti ni por nadie, a cualquiera le hace falta una ilusión, pariente muy cercana de la fantasía; igual si eres hombre, si eres niño, debes disponer de un rincón donde te guardes de la realidad. ¿Acaso no buscamos la sombra cuando el sol es inclemente o el agua cuando la sed nos mata? Por que no recostarnos en la almohada de la fantasía cuando la razón se nos cansa? Hasta la inteligencia se vuelve nada si no duermes bien, igual el alma: si no la consientes, si no la mimas, de donde va ha surgir la paz que necesitas?
Déjate sorprender alguna vez, no le busques a todo una explicación, la fantasía es la magia de la vida: si te explican el truco, te dejan pobre y sin emoción.
La fantasía es como el amor: se ve por encima aunque la trates de esconder, porque los seres que la gozan, ríen, cantan, son libres, siempre te hablan de cosas hermosas, porque llevan puesta una estrella en su interior. Es un regalo de Dios, es una fe ciega en que todo saldrá bien, es la certeza de que hay alguien invencible y bueno a nuestro lado, que unido a nuestro mejor esfuerzo, nos llevara a un digno lugar, aunque no siempre será el primero.
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
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