Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Somos genios de los mares,
no quiero más las toronjas
si me dan las esponjas
medusas y calamares!
no quiero más las toronjas
si me dan las esponjas
medusas y calamares!
Ciertamente que la felicidad abundaba en la famita de careyes, nada le faltaba porque tenian convenio de trabajo con la Corporación: Tesoros del mar, cuya flota mercante llegaba hasta el gran palacio y se llevaba todas las esponjas. ¡Qué contentos los careyes al recibir una alforja de alimentos!
Y sucedió que un día mientras el carey esponjero pastoreaba a sus hijos pequeños por la playa, se sintió motivado al escuchar la radio de un turista que decía:
“Las esponjas están en peligro de extinción, a partir de hoy están en veda”
Entonces el carey esponjero se enseñoreó:
_ ¡Ahora subiré el precio a mis esponjas!
Y como si estuviera apoyando la última ley de conservación del medio ambiente empezó a pregonar:
¡Yo me sumo a esta campaña
a la esponja doy abrigo
soy el peor enemigo
del tiburón que la daña!
a la esponja doy abrigo
soy el peor enemigo
del tiburón que la daña!
El carey muy orgulloso de su pregón y creyendo que todos habían comprendido bien su mensaje regresó a su palacio muy optimista, decía:
_Siempre al lado de la ley…tendremos banquete y el tentempié.
Y una mañana cuando estaba la familia del carey tomando los rayitos del Sol sobre los arrecifes ¡zas! una mano misteriosa se llevó todas las esponjas en reserva para el comercio. De modo que el canto del carey cambió su tono.
¡Ay, de aquél que se equivoque
y llegue hasta mi caverna
no será mi lira tierna
hallará un gran estoque!
y llegue hasta mi caverna
no será mi lira tierna
hallará un gran estoque!
Pero parece que las advertencias del carey se perdían en las olas del mar, o no tenía buena voz para cantar. Un atardecer cuando la familia de careyes estaba saboreando la medusa más pulposa, otra vez la mano misteriosa volvió con la intención de robar las esponjas. Pero esta vez ¡qué susto se llevó! ¡El carey había subido mucho el tono de su canción! Decía:
¡Por robar en mi espongiario
un gran castigo tendrás
si no das un paso atrás
sabrás lo que un bestiario!
un gran castigo tendrás
si no das un paso atrás
sabrás lo que un bestiario!
¡Qué inteligente fueron las esponjas, parece que comprendieron el lenguaje del carey!
Y rápidamente se inflaron descomunalmente, luego un fuerte chorro de agua salía del espongiario, y al mojar el rostro de los ladrones quedaron medio cegatos. Fue así que se alejaron de allí y nunca más volvieron a la zona donde vivía la familia de careyes más famosa.
Y quién te dice a ti, que de todas las especies marinas los careyes fueron condecorados por apoyar la ley.
-Asombroso -decían los observadores-, los careyes
apoyan la ley de medio ambiente y su imperio sigue en pie.
¡Pero qué estaría pasando en lo más profundo del hábitat de los careyes! Para saber la verdad hubo que interpretar su nueva canción .
¡Soy rey del fondo marino
mi empresa sigue de pie
al ladrón lo acabaré
y contrato al submarino!
mi empresa sigue de pie
al ladrón lo acabaré
y contrato al submarino!
Algunas especies de esponjas son tóxica. El carey es inmune a esta sustancia.
Mariluz Reyes
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