IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
En ningún lugar,
desde la nada absoluta,
contempla una consciencia,
entendida como ojo y no como corazón,
primer observador abstracto,
observa una blancura insípida,
no escucha,
no habla,
porque todavía el sonido no ha nacido,
parpadea por fin,
aquel ente atemporal,
y con una sola lágrima,
crea una maldición milagrosa,
fluido que contiene
la materia de sus dolores,
las esencias de sus pesares,
pensares fortuitos,
enturbian la inexistencia,
y la convierten en negrura,
¿será este espacio transformado,
frutos futuros de inexistencias completas?,
este umbral ha comenzado a gemir.
desde la nada absoluta,
contempla una consciencia,
entendida como ojo y no como corazón,
primer observador abstracto,
observa una blancura insípida,
no escucha,
no habla,
porque todavía el sonido no ha nacido,
parpadea por fin,
aquel ente atemporal,
y con una sola lágrima,
crea una maldición milagrosa,
fluido que contiene
la materia de sus dolores,
las esencias de sus pesares,
pensares fortuitos,
enturbian la inexistencia,
y la convierten en negrura,
¿será este espacio transformado,
frutos futuros de inexistencias completas?,
este umbral ha comenzado a gemir.