laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
La esquina de la casa abandonada
En la esquina hay una casa abandonada,
Con sus vidrios destrozados por los niños que se meten cada tarde,
Con sus ventanas y puertas roídas por el tiempo,
Con su techo rajado,
Con su patio hecho un cañaveral,
En esa esquina hay un sueño perdido,
Una flor desteñida,
Un recuerdo de una dama que baldeaba
Y barría en cada madrugada la vereda,
Que chusmeaba con otras chusmas del barrio
Y le negaba las botellas añejas
A los pibes villeros,
Esa esquina es una rosa que ya no tiene primaveras.
En la esquina hay una casa abandonada,
Con sus vidrios destrozados por los niños que se meten cada tarde,
Con sus ventanas y puertas roídas por el tiempo,
Con su techo rajado,
Con su patio hecho un cañaveral,
En esa esquina hay un sueño perdido,
Una flor desteñida,
Un recuerdo de una dama que baldeaba
Y barría en cada madrugada la vereda,
Que chusmeaba con otras chusmas del barrio
Y le negaba las botellas añejas
A los pibes villeros,
Esa esquina es una rosa que ya no tiene primaveras.