[center:76c73ce21c]
La doctora de los pobres
Autor: José Miguel Pérez Amézquita
Lunes, 13 de Marzo de 2006
Cuando todos nos rechazan y nos miran con espanto,
Tú con tu buena fe nos recetas con encanto;
Yo recuerdo que un doctor ¡ Aquel animal ¡
estándo en riesgo de muerte, me dijo que me bañara, me embadurnara en aceite;
y que me quería ver, al cabo de otros seis meses.
Gracias a Dios que te hallé, Doctora de altos calibres,
y en tus manos yo encontré, el alivio a mis sentires.
Sharon ese es tu nombre y Acevedo tu apellido;
por dónde quiera que vayas, el Creador va contigo,
porque eres muy gentil Sharon Acevedo Morillo.
Hoy me sentí muy triste, con sinceridad te digo,
cuando llegué a tu oficina y por alguien me enteré que partes a otro destino;
que vas con gran interés, con gran profesionalismo,
como aprendiste a ejercer por el bien del humanismo.
Perdona mi atrevimiento, mi corazón lo ha querido,
pero este humilde homenaje para ti yo lo dedico;
controlaste su presión, como nunca había tenido,
y me dicta que lo grite, que lo escriba y no lo borre
porque ya te bautizó, La doctora de los pobres.
Dedico este sencillo y humilde homenaje a Sharon Acevedo Morillo, Doctora de valores incalculables, de noble corazón y gran profesionalismo. A ti Sharon, que Dios te bendiga siempre.
[/color][/center:76c73ce21c]
La doctora de los pobres
Autor: José Miguel Pérez Amézquita
Lunes, 13 de Marzo de 2006
Cuando todos nos rechazan y nos miran con espanto,
Tú con tu buena fe nos recetas con encanto;
Yo recuerdo que un doctor ¡ Aquel animal ¡
estándo en riesgo de muerte, me dijo que me bañara, me embadurnara en aceite;
y que me quería ver, al cabo de otros seis meses.
Gracias a Dios que te hallé, Doctora de altos calibres,
y en tus manos yo encontré, el alivio a mis sentires.
Sharon ese es tu nombre y Acevedo tu apellido;
por dónde quiera que vayas, el Creador va contigo,
porque eres muy gentil Sharon Acevedo Morillo.
Hoy me sentí muy triste, con sinceridad te digo,
cuando llegué a tu oficina y por alguien me enteré que partes a otro destino;
que vas con gran interés, con gran profesionalismo,
como aprendiste a ejercer por el bien del humanismo.
Perdona mi atrevimiento, mi corazón lo ha querido,
pero este humilde homenaje para ti yo lo dedico;
controlaste su presión, como nunca había tenido,
y me dicta que lo grite, que lo escriba y no lo borre
porque ya te bautizó, La doctora de los pobres.
Dedico este sencillo y humilde homenaje a Sharon Acevedo Morillo, Doctora de valores incalculables, de noble corazón y gran profesionalismo. A ti Sharon, que Dios te bendiga siempre.
[/color][/center:76c73ce21c]