jeanpau
Poeta asiduo al portal
La dama de la noche
Tuerce su manto entre la ebriedad,
¡Advierte!
A un borracho colorado
Al pecho, la cadavérica envoltura
De una rauda cien.
Se vuelan negruras,
Lánguidas sonrisas sobre el balbuceo.
El inyecto germen de pulcre inerte
El corazón aplaca la memoria del barro,
La libera expedita en la calleja
“Split tormentoso… Pierrot perseguido”.
La dama se ha ido besando; su catre del borracho.
Yerto yace el hombre tendido
Con una rosa negra, color amargura
Extendiendo de su mano un papel,
Doblado; ciñéndole a la luna
Lobreguez del estrado, marchitada cognición.
Al marginal espejo le dejo una nota:
“Que nadie se entere a quien he besado”
¡Pues me enamorado de una muerta…!
Tuerce su manto entre la ebriedad,
¡Advierte!
A un borracho colorado
Al pecho, la cadavérica envoltura
De una rauda cien.
Se vuelan negruras,
Lánguidas sonrisas sobre el balbuceo.
El inyecto germen de pulcre inerte
El corazón aplaca la memoria del barro,
La libera expedita en la calleja
“Split tormentoso… Pierrot perseguido”.
La dama se ha ido besando; su catre del borracho.
Yerto yace el hombre tendido
Con una rosa negra, color amargura
Extendiendo de su mano un papel,
Doblado; ciñéndole a la luna
Lobreguez del estrado, marchitada cognición.
Al marginal espejo le dejo una nota:
“Que nadie se entere a quien he besado”
¡Pues me enamorado de una muerta…!