Feliundo
Poeta recién llegado
Como una vara pendiendo de una rama
A la merced de los vientos se hamacaba
Y aguardando en el abismo su caída
Como una daga refulgente amenazaba
En un instante…
En el momento en que la rama se mecía
Suelte la daga que sus dedos empuñaban
Suelta al vacío estertores de agonía
Posa un señor al cruzar la caravana
Toma el sombrero entre sus dedos y la palma
Lleva sus manos por detrás hacia su espalda
Inclina el rostro. Busca en el alma
Húmeda niebla en el silencio apareció
Un viento helado y repentino
Cuelga la rama del árbol donde nació
Cayó la daga del cruel destino
A la merced de los vientos se hamacaba
Y aguardando en el abismo su caída
Como una daga refulgente amenazaba
En un instante…
En el momento en que la rama se mecía
Suelte la daga que sus dedos empuñaban
Suelta al vacío estertores de agonía
Posa un señor al cruzar la caravana
Toma el sombrero entre sus dedos y la palma
Lleva sus manos por detrás hacia su espalda
Inclina el rostro. Busca en el alma
Húmeda niebla en el silencio apareció
Un viento helado y repentino
Cuelga la rama del árbol donde nació
Cayó la daga del cruel destino