Idril
Poeta recién llegado
Un eco cimbró por todo rincón del templo,
unos zumbidos dejaban sordos a escuchantes,
no eran cantos al final de los ángeles,
algo más aguardaba a Zaphikel,
mas ahora que los sabios magos habían partido,
no quedaba algo más que una penumbra,
miedo y dudas al supuesto corazón del demonio,
al centro del altar del templo, firme de mármol blanco,
encontrábase la fuente de observación,
en la cual al mezclar con agua, un poco de tierra dorada,
se podría observar a los seres vivos mortales,
fue allí donde Zaphikel la percibió por primera vez,
nunca estuvo asolas, sólo se ocultaba entre las sombras,
y hacia ella apuntaba toda culpa.
Sin embargo no se sabía su identidad, difícil de percibir su aura fué, mas,
no se podía conocer su rostro, sólo se sentía la malicia en su mirar
era acaso este su desgraciado final de Zaphikel,
de pronto un canto volvió a cimbrar el suelo del templo,
y el sitio donde descansaba su amado castigo brillaba la tierra dorada,
las rosas negras teñían de rojo carmesí, y caían rendidas lejos de allí,
ese canto provocaba sentires inexplicables, mas incitadores,
era imposible y nuevo para Zaphikel por su origen,
aún no comprendía ese sentir, que lo llamaba,
al acercarse a la tumba de su amada ahora brillante,
la tierra se abrió y lo dejó caer en la oscuridad,
y en esa oscuridad, de pronto se encontraba frente a frente,
al brillo del sol, en unos ojos miel y de humana blanca piel,
cabellos verdosos olivo, y sonrisa inocente,
aún para aquellos que desconfían eran ganados por ella,
quién era, esa bella mujer que le atraía con cantos,
y le provocaba el olvido de su musa Ëriêl, así en sombras,
apareció otra figura que alguna vez fuera conocida,
Ëriêl sumida en pensamientos se encontraba de pie a lado de la otra dama,
su mirada antes cálida ahora era una azul tormenta interminable,
que con grises matices pintaban la lúgubre morada de su alma.
Alguien o algo tenía planeado este encuentro,
de magos, demonios y la musa, ante el antiguo templo titán,
y este apenas era el comienzo.... (Idril)
Zaphikel seguía dentro del templo
pero fuera del templo, el suelo era movido
los reyes que se respetaron como aliados
se respetaron como enemigos
al poco tiempo fueron desatados
tal fue el odio fundido en sus corazones
que hundieron varios continentes
encontraron jaulas de poderosos titanes
y los liberaron para combatir a sus enemigos entrantes
los árboles empezaron a moverse
y los imperios a desmoronarse
reyes vieron caídos a cada uno de sus soldados
se acercaba el momento de un afelio
era histórica que marca la lejanía
entre la orbita de un planeta y el sol
y combinada con un eclipse.
arma suficiente que necesitaban los titanes
para detener a los ángeles
los magos tomaron mandos
controlaron arduos y potentes ejércitos
Merlín era único y último mago
atrapado en un bosque
habitante de 3 castillos del sendero
no pasó mucho tiempo antes de ser descubierto
fue descuartizado y torturado
era el inevitable inicio.
los selenitas
guerreros mas poderosos entre los titanes
seres parecidos a las sirenas
pero un llanto mortal
y piel intraspasable
solo podían ser libres una ves
en un eclipse, a la hora precisa del afelio
jamás podían ser vistos
mucho menos combatirlos
solo escucharlos
era un llanto mortal
tan poderoso que no mata
solo captura tu alma en el olvido
el cuerpo se pierde en tinieblas
y por toda la eternidad
lo único que puedes escuchar
es de estos seres el cantar
el universo se empezó a desintegrar
las estrellas durante las nocturnas batallas
no paraban de estallar
¿quien habría desatado esta barbaridad?
no existían pruebas, ni a quien culpar
Selene se torno de un color rojo
y no amaneció durante 7 días
los humanos en seres extraños mutaron
al octavo día hubo un amanecer cegador
9 soles alumbraban el estrellado cielo
los siete mares por 14 titanes eran destruidos
todos los planetas del sistemas solar fueron atraídos por el sol
a excepción de la tierra
la cual empezó a dividirse
cada placa continental adquiría formas distintas
el calor y la atmósfera de Venus.
los vientos de Urano
el frío de Neptuno
el peso y la densidad de Júpiter
los anillos de hielo de Saturno
cubrieron amplia zona terrestral
y paso a paso, el cinturón de asteroides se empezó a acercar
algunos con mucha velocidad, otros con furor y potencial
Selene se acerco a solo medio día de la tierra
y las galaxias, junto con estrellas
comenzaron a explotar
esto marco el inicio
del juicio final (Sepulcro de Amanecer)
unos zumbidos dejaban sordos a escuchantes,
no eran cantos al final de los ángeles,
algo más aguardaba a Zaphikel,
mas ahora que los sabios magos habían partido,
no quedaba algo más que una penumbra,
miedo y dudas al supuesto corazón del demonio,
al centro del altar del templo, firme de mármol blanco,
encontrábase la fuente de observación,
en la cual al mezclar con agua, un poco de tierra dorada,
se podría observar a los seres vivos mortales,
fue allí donde Zaphikel la percibió por primera vez,
nunca estuvo asolas, sólo se ocultaba entre las sombras,
y hacia ella apuntaba toda culpa.
Sin embargo no se sabía su identidad, difícil de percibir su aura fué, mas,
no se podía conocer su rostro, sólo se sentía la malicia en su mirar
era acaso este su desgraciado final de Zaphikel,
de pronto un canto volvió a cimbrar el suelo del templo,
y el sitio donde descansaba su amado castigo brillaba la tierra dorada,
las rosas negras teñían de rojo carmesí, y caían rendidas lejos de allí,
ese canto provocaba sentires inexplicables, mas incitadores,
era imposible y nuevo para Zaphikel por su origen,
aún no comprendía ese sentir, que lo llamaba,
al acercarse a la tumba de su amada ahora brillante,
la tierra se abrió y lo dejó caer en la oscuridad,
y en esa oscuridad, de pronto se encontraba frente a frente,
al brillo del sol, en unos ojos miel y de humana blanca piel,
cabellos verdosos olivo, y sonrisa inocente,
aún para aquellos que desconfían eran ganados por ella,
quién era, esa bella mujer que le atraía con cantos,
y le provocaba el olvido de su musa Ëriêl, así en sombras,
apareció otra figura que alguna vez fuera conocida,
Ëriêl sumida en pensamientos se encontraba de pie a lado de la otra dama,
su mirada antes cálida ahora era una azul tormenta interminable,
que con grises matices pintaban la lúgubre morada de su alma.
Alguien o algo tenía planeado este encuentro,
de magos, demonios y la musa, ante el antiguo templo titán,
y este apenas era el comienzo.... (Idril)
Zaphikel seguía dentro del templo
pero fuera del templo, el suelo era movido
los reyes que se respetaron como aliados
se respetaron como enemigos
al poco tiempo fueron desatados
tal fue el odio fundido en sus corazones
que hundieron varios continentes
encontraron jaulas de poderosos titanes
y los liberaron para combatir a sus enemigos entrantes
los árboles empezaron a moverse
y los imperios a desmoronarse
reyes vieron caídos a cada uno de sus soldados
se acercaba el momento de un afelio
era histórica que marca la lejanía
entre la orbita de un planeta y el sol
y combinada con un eclipse.
arma suficiente que necesitaban los titanes
para detener a los ángeles
los magos tomaron mandos
controlaron arduos y potentes ejércitos
Merlín era único y último mago
atrapado en un bosque
habitante de 3 castillos del sendero
no pasó mucho tiempo antes de ser descubierto
fue descuartizado y torturado
era el inevitable inicio.
los selenitas
guerreros mas poderosos entre los titanes
seres parecidos a las sirenas
pero un llanto mortal
y piel intraspasable
solo podían ser libres una ves
en un eclipse, a la hora precisa del afelio
jamás podían ser vistos
mucho menos combatirlos
solo escucharlos
era un llanto mortal
tan poderoso que no mata
solo captura tu alma en el olvido
el cuerpo se pierde en tinieblas
y por toda la eternidad
lo único que puedes escuchar
es de estos seres el cantar
el universo se empezó a desintegrar
las estrellas durante las nocturnas batallas
no paraban de estallar
¿quien habría desatado esta barbaridad?
no existían pruebas, ni a quien culpar
Selene se torno de un color rojo
y no amaneció durante 7 días
los humanos en seres extraños mutaron
al octavo día hubo un amanecer cegador
9 soles alumbraban el estrellado cielo
los siete mares por 14 titanes eran destruidos
todos los planetas del sistemas solar fueron atraídos por el sol
a excepción de la tierra
la cual empezó a dividirse
cada placa continental adquiría formas distintas
el calor y la atmósfera de Venus.
los vientos de Urano
el frío de Neptuno
el peso y la densidad de Júpiter
los anillos de hielo de Saturno
cubrieron amplia zona terrestral
y paso a paso, el cinturón de asteroides se empezó a acercar
algunos con mucha velocidad, otros con furor y potencial
Selene se acerco a solo medio día de la tierra
y las galaxias, junto con estrellas
comenzaron a explotar
esto marco el inicio
del juicio final (Sepulcro de Amanecer)