Barzagath
Poeta recién llegado
Queda y lánguida, asi deseo recordarte,
cuando merecía entre hipocresías
y aromas recónditos encontrarte,
apagaste mi incienso con apostasías.
clamabas la armonía del sórdido lamento
trepanando el vigor del dolorido,
¡Ahora cómo la tierra desea tormento,
invócame desde el olvido!
Empaparé con tu veneno mi rencor,
sepultando un ámbar místico jamás visto.
¡Qué seria de un espíritu sin ardor!
Los cuervos nos avisaron la negrura,
del reposo encarnado por Mefisto,
posados en esta lapida y sin amargura.
Barzagath, Buena Luna.
cuando merecía entre hipocresías
y aromas recónditos encontrarte,
apagaste mi incienso con apostasías.
clamabas la armonía del sórdido lamento
trepanando el vigor del dolorido,
¡Ahora cómo la tierra desea tormento,
invócame desde el olvido!
Empaparé con tu veneno mi rencor,
sepultando un ámbar místico jamás visto.
¡Qué seria de un espíritu sin ardor!
Los cuervos nos avisaron la negrura,
del reposo encarnado por Mefisto,
posados en esta lapida y sin amargura.
Barzagath, Buena Luna.