Carlos José Pedrosa Navas
Poeta recién llegado
Rosa dulce que comparte vientos,
porcelana lejana y frágil,
lejos te ves pasado el puente,
que desaparece sin querer.
Ligero lienzo de pinceladas crueles,
estallido de muñecas,
pájaro en mano sabia,
tigre, que desencanta...
Torbellinos de castillos perdidos,
iros fuera de mi vista,
que acampa donde quiere,
el látigo de crudeza.
Frágil porcelana,
húndete en tu viento,
que caricias de almohada,
de estallidos contentos.
Luna de miel jocosa,
apártate de mí vista,
que flojeo contrabando,
y quien dulce persista.
Balcón de mil flores,
lunas de templanza,
lejanos recuerdos,
libres de chanzas.
Estallidos pordioseros,
cantarme al oído
que de pronto me pierdo,
quejumbroso en tu nido.
Líbrame mi ego,
que porvenires persigo,
acuérdate de mi plaza,
cuentos, en la cama...
Lágrimas olvidadas,
seré yo quien las calle,
brazos fuertes y ligeros,
de paseo, se pierden...
Nunca olvidaré,
cuan fuerte me hiciste,
nunca lo sabré, porque sé,
que nunca perdiste...
porcelana lejana y frágil,
lejos te ves pasado el puente,
que desaparece sin querer.
Ligero lienzo de pinceladas crueles,
estallido de muñecas,
pájaro en mano sabia,
tigre, que desencanta...
Torbellinos de castillos perdidos,
iros fuera de mi vista,
que acampa donde quiere,
el látigo de crudeza.
Frágil porcelana,
húndete en tu viento,
que caricias de almohada,
de estallidos contentos.
Luna de miel jocosa,
apártate de mí vista,
que flojeo contrabando,
y quien dulce persista.
Balcón de mil flores,
lunas de templanza,
lejanos recuerdos,
libres de chanzas.
Estallidos pordioseros,
cantarme al oído
que de pronto me pierdo,
quejumbroso en tu nido.
Líbrame mi ego,
que porvenires persigo,
acuérdate de mi plaza,
cuentos, en la cama...
Lágrimas olvidadas,
seré yo quien las calle,
brazos fuertes y ligeros,
de paseo, se pierden...
Nunca olvidaré,
cuan fuerte me hiciste,
nunca lo sabré, porque sé,
que nunca perdiste...