brunopierucci
Poeta recién llegado
Este notario agarra el lápiz que esta roto
y tirado en el piso del comedor
donde se había quitado el orgullo
para asumir que sentía lo que sentía.
Comienza a escribir una carta sin detenerse
pero con un solo problema:
las lagrimas iban borrando las palabras
una a una, como si no quisieran estar allí.
El lamento que iba goteando sobre la hoja
se fue transformando en combustible
que incendio con la fricción de su lapicera
cuando termino de firmar su esquela.
El fuego consumió el papel y las letras,
la mesa y la BIC trazo fino,
su mano, su ropa
y cuando quedo solo y desnudo en el piso
a la espera de su inminente y atroz final,
tomo aire con una inmensa bocanada,
vio pasar su vida delante suyo en un momento
y despertó.
y tirado en el piso del comedor
donde se había quitado el orgullo
para asumir que sentía lo que sentía.
Comienza a escribir una carta sin detenerse
pero con un solo problema:
las lagrimas iban borrando las palabras
una a una, como si no quisieran estar allí.
El lamento que iba goteando sobre la hoja
se fue transformando en combustible
que incendio con la fricción de su lapicera
cuando termino de firmar su esquela.
El fuego consumió el papel y las letras,
la mesa y la BIC trazo fino,
su mano, su ropa
y cuando quedo solo y desnudo en el piso
a la espera de su inminente y atroz final,
tomo aire con una inmensa bocanada,
vio pasar su vida delante suyo en un momento
y despertó.