Ángelo Gamo
Poeta recién llegado
Ansío poder escribir
con amargura y dicha confesa,
versos que vivieron guardados
como fantasmas que aún respiran.
Es una larga carrera,
incierta, que roba el aliento,
como el alba en búsqueda de nacer
cuando todo el mundo duerme.
Antes de nombrarte,
despejo mi mente, musa mía,
como si solo tú supieras,
la respuesta a mi cansancio
por tanto escribir, y odiarte.
Quizás deba agradecerte,
por el tiempo que hemos perdido,
por los dulces y amargos versos
que nunca esperé escribirte.
con amargura y dicha confesa,
versos que vivieron guardados
como fantasmas que aún respiran.
Es una larga carrera,
incierta, que roba el aliento,
como el alba en búsqueda de nacer
cuando todo el mundo duerme.
Antes de nombrarte,
despejo mi mente, musa mía,
como si solo tú supieras,
la respuesta a mi cansancio
por tanto escribir, y odiarte.
Quizás deba agradecerte,
por el tiempo que hemos perdido,
por los dulces y amargos versos
que nunca esperé escribirte.