¡Ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor,
¡ay! que calor que calor,
da la camisa y el pantalón
Pregonaré a viva voz,
que no me gustan las” tias”
y os voy a dar mi razón,
prefiero que sean sobrinas,
el caldo será peor,
pero joven la gallina.
¡Ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor.
Se nos queja la mujer
que no ayudamos en casa,
yo tarea no se hacer,
pero me gusta ayudarlas
en lo único que hago bien,
desbaratando la cama.
¡Ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor.
En pocas palabras os digo,
cual es mi mujer perfecta,
es bonita como un cromo,
tan menudita y pequeña
que como cromo volteo
si quiero darle la vuelta.
¡Ay! que calor que calor,
¡ay! que calor que calor.
De las rubias y morenas
os lo tengo que decir,
me encienden de tal manera
que pretendo el conseguir
cuando les beso la boca
volverlas cual calcetín.
¡Ay! que calor que calor,
¡ay! que calor que calor,
Estas cosas del cariño,
el corazón me alborota,
y lloro como los niños
por los besos de su boca,
que me tiene mas liao
que el testamento una loca.
¡Ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor
que calores tengo yo,
¡ay! que calor que calor,
¡ay! que calor que calor,
da la camisa y el pantalón
Pregonaré a viva voz,
que no me gustan las” tias”
y os voy a dar mi razón,
prefiero que sean sobrinas,
el caldo será peor,
pero joven la gallina.
¡Ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor.
Se nos queja la mujer
que no ayudamos en casa,
yo tarea no se hacer,
pero me gusta ayudarlas
en lo único que hago bien,
desbaratando la cama.
¡Ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor.
En pocas palabras os digo,
cual es mi mujer perfecta,
es bonita como un cromo,
tan menudita y pequeña
que como cromo volteo
si quiero darle la vuelta.
¡Ay! que calor que calor,
¡ay! que calor que calor.
De las rubias y morenas
os lo tengo que decir,
me encienden de tal manera
que pretendo el conseguir
cuando les beso la boca
volverlas cual calcetín.
¡Ay! que calor que calor,
¡ay! que calor que calor,
Estas cosas del cariño,
el corazón me alborota,
y lloro como los niños
por los besos de su boca,
que me tiene mas liao
que el testamento una loca.
¡Ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor
¡ay! que calor que calor
que calores tengo yo,