Alicia M. Luna
Poeta recién llegado
Me atragantaba con plumas de ganso y ceda, nada importaba mientras la calidez invadía mis piernas
Ahora que el frio me cala cada uno de mis huesos, los deja frágiles y polvorientos
¿Donde dejamos el adiós?
malditos adolecentes soñadores, la vida no tiene color así que no es gris.
Dancemos al rito del llanto de tus ojos, dancemos al ritmo de los quejidos insatisfechos, dancemos porque el día de mañana ya no tendré fuerzas para danzar.
Princesa que caminas con elegancia en las calles de la Calavera, tus labios carnosos pierden el color
ahora dancemos porque la lujuria invadió mis manos, y mis dedos me tienen amenazado un paso más y no resistiré las ganas de tomarte, nada de lagrimas princesa, tu danzabas en el desafortunado destino de mi botella, ahora no hay porque sufrir, porque el día de mañana no danzaremos mas.
Tus pendientes de perlas caen al suelo de los sueños, donde una voz gruesa prometió elevarlos, hoy no existe nada solo llanto, inundemos la ciudad, mientras termina este canto.
No existe delito si no se ha visto, todos esos seres no son más que unos ciegos tercos que pretenden dominar la luz, pero su amiga oscuridad los invito una copa de veneno, que todos gozaban al brindar.
Porque te arrodillas e imploras?
yo soy un demonio, no un ángel que te cuida y te arrolla
a pesar que me conmociona tu cara de niña tierna y sola, es mas la maldad que mi cuerpo transpira
cállate maldita prostituta de perfume de segunda
a mi no me sirve de nada, tus deseos de amargura
a mi no me sirvió de nada el tiempo y la distancia
tampoco los consejos y los apretones de manos en entierros.
Ahora que el frio me cala cada uno de mis huesos, los deja frágiles y polvorientos
¿Donde dejamos el adiós?
malditos adolecentes soñadores, la vida no tiene color así que no es gris.
Dancemos al rito del llanto de tus ojos, dancemos al ritmo de los quejidos insatisfechos, dancemos porque el día de mañana ya no tendré fuerzas para danzar.
Princesa que caminas con elegancia en las calles de la Calavera, tus labios carnosos pierden el color
ahora dancemos porque la lujuria invadió mis manos, y mis dedos me tienen amenazado un paso más y no resistiré las ganas de tomarte, nada de lagrimas princesa, tu danzabas en el desafortunado destino de mi botella, ahora no hay porque sufrir, porque el día de mañana no danzaremos mas.
Tus pendientes de perlas caen al suelo de los sueños, donde una voz gruesa prometió elevarlos, hoy no existe nada solo llanto, inundemos la ciudad, mientras termina este canto.
No existe delito si no se ha visto, todos esos seres no son más que unos ciegos tercos que pretenden dominar la luz, pero su amiga oscuridad los invito una copa de veneno, que todos gozaban al brindar.
Porque te arrodillas e imploras?
yo soy un demonio, no un ángel que te cuida y te arrolla
a pesar que me conmociona tu cara de niña tierna y sola, es mas la maldad que mi cuerpo transpira
cállate maldita prostituta de perfume de segunda
a mi no me sirve de nada, tus deseos de amargura
a mi no me sirvió de nada el tiempo y la distancia
tampoco los consejos y los apretones de manos en entierros.
jure vengarme, ahora es tiempo, tiempo de los desafortunados es tu momento.
Última edición por un moderador: