ADRIAN ARANDA
Poeta recién llegado
Consecuente instante del destino,
ímpetu de la discordia emocional,
vagabundo desvelo de lo ideal,
millares de razones inertes.
Ha invadido el delirio la mente,
cual goloso parásito hambriento,
un submundo impensable se esconde,
en el fondo de la soledad.
El encierro apretado de ese cuarto
culmina ese aferro a lo normal.
La burbuja invisible de acero sostiene
las emociones de lo real e irreal.
Clemencia del filo que pide actuar,
ya queda el pasado grabado en cicatrices,
la piel es víctima de la confusión,
la muerte creo que también teme
ser víctima de tus locas acciones
ímpetu de la discordia emocional,
vagabundo desvelo de lo ideal,
millares de razones inertes.
Ha invadido el delirio la mente,
cual goloso parásito hambriento,
un submundo impensable se esconde,
en el fondo de la soledad.
El encierro apretado de ese cuarto
culmina ese aferro a lo normal.
La burbuja invisible de acero sostiene
las emociones de lo real e irreal.
Clemencia del filo que pide actuar,
ya queda el pasado grabado en cicatrices,
la piel es víctima de la confusión,
la muerte creo que también teme
ser víctima de tus locas acciones