Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Juguetes
¿Dónde han quedado, niño, tus juguetes:
las canicas, trompos y pelótas,
el biciclo trenes y carritos,
los osos de peluche, los cometas,
los cuentos, los colores, los cuadernos,
los baleros, los yoyos y patines?
¿Dónde han quedado, joven, tus juguetes:
el palo de billar, los naipes de colores,
las cañas de pescar, las herramientas,
los carros, las casas, la bola de boliche,
los discos musicales, los libros, las revistas,
el juego de ajedrez, amores, y tus hijos?
¿Dónde han quedado, anciano, tus juguetes:
la cama, televisor, las medicinas,
la taza de café, la silla mecedora,
el bastón, el paraguas, la bufánda,
la banca en el jardín, la Biblia,
los recuerdos, tu llanto y tus nietos?
¿Dónde han quedado, preguntas, mis juguetes?
aunque tuve de más, me quedan pocos,
y al final no quedará alguno.
Sin embargo, después me espera Cristo
pues él me prometió ya hace tiempo,
con mi alma tan blanca como armiño,
que ante él retornaría a ser un niño.
¿Dónde han quedado, niño, tus juguetes:
las canicas, trompos y pelótas,
el biciclo trenes y carritos,
los osos de peluche, los cometas,
los cuentos, los colores, los cuadernos,
los baleros, los yoyos y patines?
¿Dónde han quedado, joven, tus juguetes:
el palo de billar, los naipes de colores,
las cañas de pescar, las herramientas,
los carros, las casas, la bola de boliche,
los discos musicales, los libros, las revistas,
el juego de ajedrez, amores, y tus hijos?
¿Dónde han quedado, anciano, tus juguetes:
la cama, televisor, las medicinas,
la taza de café, la silla mecedora,
el bastón, el paraguas, la bufánda,
la banca en el jardín, la Biblia,
los recuerdos, tu llanto y tus nietos?
¿Dónde han quedado, preguntas, mis juguetes?
aunque tuve de más, me quedan pocos,
y al final no quedará alguno.
Sin embargo, después me espera Cristo
pues él me prometió ya hace tiempo,
con mi alma tan blanca como armiño,
que ante él retornaría a ser un niño.
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