Cruzar La Noche
Poeta asiduo al portal
Los sellos se han roto,
el fin de los tiempos ha llegado
los ejércitos se preparan para el enfrentamiento.
La tierra se cimbra ante el cabalgar de los jinetes...
La tierra se seca,
nubes de langostas
acaban con las cosechas.
El ganado muere envenenado
por desconocidas tóxinas.
El agua se torna salobre...
El Hambre azota las aldeas,
los pueblos, las ciudades...
De este caos se alzan nuevas y viejas enfermedades,
la peste negra retorna a Europa,
se derrama por el mundo.
Los que no han sucumbido a la hambruna
son diezmados por la gripe española y el ebola.
Los pocos recursos restantes son arrebatados
por la fuerza de las armas,
la ley del más fuerte se impone
muerte al enfermo,
al débil,
al inocente.
La humanidad se estrangula así misma...
Nuevos holocaustos, van floreciendo
por el Mundo.
El cuarto jinete,
el jinete pálido,
se prepara para recorrer
hacia el horizonte.
Listo para cegar con su guadaña
a quien se cruce en su camino
hacia Armagedón.
Tras Él, el príncipe oscuro
se prepara para reclamar
su Paraíso perdido...
el fin de los tiempos ha llegado
los ejércitos se preparan para el enfrentamiento.
La tierra se cimbra ante el cabalgar de los jinetes...
La tierra se seca,
nubes de langostas
acaban con las cosechas.
El ganado muere envenenado
por desconocidas tóxinas.
El agua se torna salobre...
El Hambre azota las aldeas,
los pueblos, las ciudades...
De este caos se alzan nuevas y viejas enfermedades,
la peste negra retorna a Europa,
se derrama por el mundo.
Los que no han sucumbido a la hambruna
son diezmados por la gripe española y el ebola.
Los pocos recursos restantes son arrebatados
por la fuerza de las armas,
la ley del más fuerte se impone
muerte al enfermo,
al débil,
al inocente.
La humanidad se estrangula así misma...
Nuevos holocaustos, van floreciendo
por el Mundo.
El cuarto jinete,
el jinete pálido,
se prepara para recorrer
hacia el horizonte.
Listo para cegar con su guadaña
a quien se cruce en su camino
hacia Armagedón.
Tras Él, el príncipe oscuro
se prepara para reclamar
su Paraíso perdido...