Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se fueron los canarios, papaíto,
volaron lejos a buscar su luz,
estaban tristes conteniendo el llanto
en esa jaula que trajiste tú.
Ya no tendrán alpiste ni bañera,
ni manta que les cubra su dormir,
ni el mango más dulcito, ni los gritos
de Marianne, Pelón, Nana y David.
Se fueron los canarios, papaíto,
volaron lejos a cantar mejor.
me dijo Liza que los pajaritos
deben ser libres, porque son de Dios.
volaron lejos a buscar su luz,
estaban tristes conteniendo el llanto
en esa jaula que trajiste tú.
Ya no tendrán alpiste ni bañera,
ni manta que les cubra su dormir,
ni el mango más dulcito, ni los gritos
de Marianne, Pelón, Nana y David.
Se fueron los canarios, papaíto,
volaron lejos a cantar mejor.
me dijo Liza que los pajaritos
deben ser libres, porque son de Dios.
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