HECHICERA
Poeta recién llegado
Cuando el tiempo pase, los recuerdos se irán.
Cuando las lágrimas cesen, el olvido llegará.
¿Cuánto has llorado sin mirar atrás?
¿Cuánto has rogado, sin que te tengan piedad?
Madrecita dulce, no sufras más.
El amor que diste fue inmenso, como muchos mares.
El que te ha olvidado no tiene piedad,
jamás ha valorado el amor de verdad.
Con el tiempo, él llorará,
cuando se dé cuenta que el mayor tesoro ha dejado atrás,
recordando quién lo cobijó,
quién en sus brazos lo tomó,
cuando estaba roto por su primer desamor,
cuando aprendió a caminar solo por la vida,
quién lo esperó.
Madrecita hermosa, tú eres una rosa que todo dio,
pero el ingrato no te valoró,
y sin saberlo, solo te usó.
Y cuando pasaron los años,
donde ya no fuiste necesaria,
él te olvidó.
No llores más, que siempre grande serás,
y siempre habrá quien te quiera,
hijos de amor.
Habrá quien te valore por tus hermosas manos
y tu corazón lleno de amor.
No olvides que siempre grande serás,
y en un nicho siempre estarás.
Cuando las lágrimas cesen, el olvido llegará.
¿Cuánto has llorado sin mirar atrás?
¿Cuánto has rogado, sin que te tengan piedad?
Madrecita dulce, no sufras más.
El amor que diste fue inmenso, como muchos mares.
El que te ha olvidado no tiene piedad,
jamás ha valorado el amor de verdad.
Con el tiempo, él llorará,
cuando se dé cuenta que el mayor tesoro ha dejado atrás,
recordando quién lo cobijó,
quién en sus brazos lo tomó,
cuando estaba roto por su primer desamor,
cuando aprendió a caminar solo por la vida,
quién lo esperó.
Madrecita hermosa, tú eres una rosa que todo dio,
pero el ingrato no te valoró,
y sin saberlo, solo te usó.
Y cuando pasaron los años,
donde ya no fuiste necesaria,
él te olvidó.
No llores más, que siempre grande serás,
y siempre habrá quien te quiera,
hijos de amor.
Habrá quien te valore por tus hermosas manos
y tu corazón lleno de amor.
No olvides que siempre grande serás,
y en un nicho siempre estarás.