INTERVALO DE ETERNIDADES
Replantaré nuestro ayer
en el terreno fértil de la memoria
Serán tus cabellos imparables
las raíces vivas de este nuevo acontecer.
Renacerás como fruta o como pájaro
y tus trinos o tu pulpa encenderán madrugadas.
Renacerá otra eternidad contigo
y los trigos cimbreantes
serán como el mar que te de a luz
Envuelta entre ángeles oscuros
reclinada en nubes de la horrísona tormenta
me llamarás con tu voz sin eco
voz de roca primigenia
voz de murmullo inaudible
voz que contiene los rugidos de un león
y los cantos de la alondra.
Y las auroras boreales serán
peplos incandescentes
que arropen tu renacer
Llegada que seas a la intersección
de las diez órbitas
tu grito convocará a los centauros
y despertará a los cantores que dan voz a las olas
Los viejos ferrocarriles acelerarán su marcha
y los delfines traerán
corales y guirnaldas de camelias
que tenderán para tí en la playa abandonada.
De tus cabellos nutricios
nacerán nuevas estrellas
que mi poder demiúrgico transformará en hogueras
Una búsqueda perimetral desde tus ojos de ónice
encontrará los deseos que arderán en ellas
Y arderemos los dos al unísono
y nuestro último aullido hará ondular las coordenadas
que habrán de definir al tiempo nuevo.
Pero… ya no existirá el tiempo
arrastrado que fue por los dioses en su huída.
Replantaré nuestro ayer
en el terreno fértil de la memoria
Serán tus cabellos imparables
las raíces vivas de este nuevo acontecer.
Renacerás como fruta o como pájaro
y tus trinos o tu pulpa encenderán madrugadas.
Renacerá otra eternidad contigo
y los trigos cimbreantes
serán como el mar que te de a luz
Envuelta entre ángeles oscuros
reclinada en nubes de la horrísona tormenta
me llamarás con tu voz sin eco
voz de roca primigenia
voz de murmullo inaudible
voz que contiene los rugidos de un león
y los cantos de la alondra.
Y las auroras boreales serán
peplos incandescentes
que arropen tu renacer
Llegada que seas a la intersección
de las diez órbitas
tu grito convocará a los centauros
y despertará a los cantores que dan voz a las olas
Los viejos ferrocarriles acelerarán su marcha
y los delfines traerán
corales y guirnaldas de camelias
que tenderán para tí en la playa abandonada.
De tus cabellos nutricios
nacerán nuevas estrellas
que mi poder demiúrgico transformará en hogueras
Una búsqueda perimetral desde tus ojos de ónice
encontrará los deseos que arderán en ellas
Y arderemos los dos al unísono
y nuestro último aullido hará ondular las coordenadas
que habrán de definir al tiempo nuevo.
Pero… ya no existirá el tiempo
arrastrado que fue por los dioses en su huída.
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